Un informe de la Universidad de las Naciones Unidas advierte que muchas presas construidas en el siglo XX se acercan o superan su vida útil. En Córdoba, varias de las principales obras hidráulicas se aproximan al siglo de funcionamiento y ya son objeto de estudios técnicos para evaluar su seguridad estructural.
Las grandes represas que durante décadas garantizaron agua, energía y desarrollo a numerosas regiones del mundo empiezan a enfrentar un desafío silencioso: el paso del tiempo. Un informe internacional advierte que el envejecimiento de estas estructuras podría convertirse en un riesgo creciente si no se aplican controles, mantenimiento y evaluaciones permanentes.
El estudio “Infraestructura de almacenamiento de agua envejecida: un riesgo global emergente”, elaborado por la Universidad de las Naciones Unidas (UNU), señala que muchas de las grandes presas construidas durante el siglo XX están llegando a un umbral considerado de alerta. La mayoría fue levantada entre las décadas de 1930 y 1970 con una vida útil estimada de entre 50 y 100 años.
Según el documento, hacia 2050 una gran parte de la población mundial vivirá aguas abajo de presas construidas en ese período. A medida que estas estructuras envejecen, aumentan los costos de mantenimiento y disminuye su eficacia, mientras crece la preocupación por eventuales fallas, desbordes o filtraciones.
“El aumento de la frecuencia y la gravedad de las inundaciones y de otros fenómenos ambientales extremos pueden superar los límites de diseño de una presa y acelerar su proceso de envejecimiento”, advirtió Vladimir Smakhtin, director del Instituto de Agua, Medio Ambiente y Salud de la ONU en Canadá y coautor del informe.
Y alerto: “No hay una catástrofe inmediata a nivel mundial, pero existen más de 60.000 grandes represas en el planeta y ninguna se está volviendo más joven”.
La situación en Córdoba
En la provincia de Córdoba, varias de las principales obras hidráulicas también se acercan a las ocho o nueve décadas de funcionamiento. Entre ellas se encuentran San Roque (1944), Cruz del Eje (1943), Embalse del Río Tercero (1936), Los Molinos (1953) y La Viña (1943).
Ante este escenario, la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba (FCEFyN) lleva adelante estudios técnicos sobre la seguridad de estas estructuras. Las tareas se realizan a través del Centro de Vinculación de Ensayos no Destructivos y Evaluación de Obras de Infraestructura Civil, en el marco de un convenio con la Administración Provincial de Recursos Hídricos (APRHI).
Según informó la casa de estudios, el objetivo es analizar si las presas se ajustan a los estándares actuales de seguridad sísmica y evaluar su comportamiento frente a eventuales movimientos tectónicos o fenómenos ambientales extremos.
Las evaluaciones ya incluyeron el complejo del Embalse de Río Tercero y actualmente avanzan sobre el dique Cruz del Eje.
El debate sobre la longevidad de las represas, que hasta hace poco parecía lejano, comienza así a instalarse también en el escenario local, donde estas obras siguen siendo piezas clave para el abastecimiento de agua, la generación energética y el desarrollo regional.
• Fuentes: portal Diques de Córdoba, Universidad de las Naciones Unidas (UNU), Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de la Universidad Nacional de Córdoba, actualidad.rt.com.

