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El “Zazá”: la historia del colectivo que marcó a generaciones de Villa Dolores

Durante más de medio siglo, los colectivos urbanos conocidos popularmente como “el Zazá” acompañaron la vida cotidiana de generaciones de dolorenses. La empresa, fundada en 1946, conectó barrios, acercó familias y dejó una de las anécdotas más recordadas de la historia popular de Villa Dolores.

Mucho antes de que el tránsito creciera y las motocicletas dominaran las calles, Villa Dolores tenía otro ritmo. Las distancias parecían más largas y el colectivo urbano representaba mucho más que un medio de transporte: era un punto de encuentro, una conversación compartida y parte inseparable de la rutina diaria.

En 1946 nació la primera empresa de transporte urbano de pasajeros de la ciudad. Fue fundada por Valero, Domínguez Pardo y García, aunque con el paso del tiempo el emprendimiento quedaría bajo la conducción exclusiva de Francisco Valero.

Los primeros recorridos unían la Plaza Mitre con Piedra Pintada y también con San Pedro. Más adelante, el servicio se extendería hacia distintos sectores y barrios de Villa Dolores, acompañando el crecimiento urbano de la ciudad.

Pero la historia del transporte urbano dolorense no quedó grabada únicamente por sus recorridos. Lo que terminó convirtiéndolo en un símbolo popular fue el nombre con el que la comunidad comenzó a identificar a aquellas unidades: “el Zazá”.

La explicación mezcla cine, humor y costumbres de época. Por aquellos años se exhibía una película italiana muy promocionada llamada ¿Dónde está Zazá?, protagonizada por Zsa Zsa Gabor. La canción de la película se volvió pegadiza y rápidamente comenzó a sonar entre los vecinos.

Con ingenio popular, los dolorenses empezaron a bromear preguntándose “¿dónde está el Zazá?” cuando el colectivo demoraba más de lo esperado. La ocurrencia terminó imponiéndose hasta transformarse en el nombre definitivo del servicio.

Con el paso de las décadas, aquella denominación trascendió generaciones. Decir “tomar el Zazá” pasó a ser parte del lenguaje cotidiano de Villa Dolores.

La empresa permaneció activa durante 57 años, hasta su desactivación en 2003. Sin embargo, el recuerdo de aquellos colectivos todavía sigue vivo en la memoria colectiva de la ciudad.

Porque para muchos vecinos, el Zazá no fue únicamente un transporte urbano. Fue una postal de época, un sonido familiar recorriendo las calles y una de esas historias sencillas que terminan convirtiéndose en patrimonio emocional de una comunidad.