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Hogares unipersonales en Argentina: crecen un 159% y ya representan 1 de cada 4 viviendas

Un informe basado en el Censo Nacional 2022 revela una transformación profunda en la estructura familiar del país: aumentan los hogares de una sola persona y cambian las dinámicas de convivencia, con impacto directo en la demanda de alquileres y en el mercado inmobiliario urbano.

La forma de habitar en la Argentina atraviesa una mutación silenciosa pero sostenida. El modelo tradicional de familia nuclear —pareja con hijos— pierde peso frente al crecimiento de hogares unipersonales y monoparentales, una tendencia que redefine tanto la vida cotidiana como el mercado de la vivienda.

De acuerdo a un informe de la Fundación Tejido Urbano elaborado en base a datos del Censo Nacional 2022, los hogares integrados por una sola persona pasaron del 15% en 2001 a casi el 25% en la actualidad. En términos absolutos, el incremento alcanza el 159% en las últimas dos décadas.

En paralelo, los hogares conformados por parejas con hijos muestran una caída sostenida: del 41% en 2001 al 30% en la actualidad. Este retroceso confirma un cambio estructural en la composición familiar argentina.

La investigación también advierte sobre el crecimiento de los hogares monoparentales, integrados por un adulto con hijos a cargo. Si se suman estos hogares con los unipersonales, el resultado es significativo: cerca del 45% de las unidades habitacionales del país ya no responde al modelo familiar tradicional.

Uno de los factores que explican esta transformación es el aumento de separaciones y divorcios. Entre 2003 y 2023, las personas divorciadas o separadas crecieron más del 90%, pasando de menos de un millón a aproximadamente 1,85 millones.

Este fenómeno tiene un impacto directo en la demanda habitacional. Cada ruptura de pareja suele derivar en la necesidad de dos viviendas donde antes había una sola, lo que presiona especialmente sobre el mercado de alquileres y las unidades de menor tamaño.

Los datos muestran además que más de un tercio de los jefes de hogar divorciados vive solo, y que una proporción relevante recurre al alquiler para reorganizar su situación residencial. Dentro de ese universo, tres de cada cuatro inquilinos que viven solos lo hacen en departamentos pequeños.

Sin embargo, especialistas del sector inmobiliario advierten que la demanda no se limita a los monoambientes. Los departamentos de dos ambientes continúan siendo los más buscados en los grandes centros urbanos, incluso frente al crecimiento de hogares unipersonales.

La tendencia, en definitiva, expone un cambio estructural en la sociedad argentina: menos hogares tradicionales, más personas viviendo solas y una presión creciente sobre el mercado habitacional, que comienza a reconfigurarse en función de nuevas realidades sociales.