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Robo en Copina: reclaman más seguridad tras el ataque a docentes que fueron a ver la nieve

Las mujeres se habían detenido unos 15 minutos para disfrutar de la nevada cuando les robaron pertenencias y documentación de los vehículos. Una de las víctimas sufrió además transferencias por $1,2 millones. El responsable del parador pidió operativos especiales ante la llegada de turistas.

Lo que había comenzado como una jornada de paseo y celebración terminó en una denuncia por robo para un grupo de docentes de Freyre que había viajado a Villa Carlos Paz por el Día del Maestro.

El episodio ocurrió el sábado en Copina, sobre el Camino de las Altas Cumbres. Las mujeres habían estacionado dos vehículos cerca de una garita policial y se alejaron durante unos 15 minutos para disfrutar de la nieve y tomar fotografías.

Cuando regresaron, encontraron que habían sido víctimas de un robo. Del interior de los vehículos habían desaparecido carteras, documentación, llaves y al menos un teléfono celular.

El hecho tuvo además consecuencias económicas. Según relató una de las damnificadas, los delincuentes utilizaron el celular sustraído para ingresar a una cuenta de Mercado Pago y realizaron cuatro transferencias de $300.000 cada una. El perjuicio denunciado alcanzó así los $1,2 millones.

María Molinari, una de las víctimas, había señalado que el grupo decidió estacionar en ese lugar porque se encontraba próximo a una garita policial y había otros vehículos. Al regresar, sin embargo, descubrieron el robo.

El reclamo desde Copina

El episodio generó un nuevo reclamo por las condiciones de seguridad en las Altas Cumbres, especialmente durante jornadas de nieve, cuando aumenta considerablemente la presencia de visitantes.

Ariel Murúa, referente del parador Copina, aclaró en declaraciones a Cadena 3 que el robo no ocurrió dentro del establecimiento, sino sobre la ruta, en un sector ubicado fuera del comercio.

«Las maestras habían dejado el auto estacionado en la garita, que está afuera de mi negocio. Lo habían dejado sobre la ruta», explicó.

Murúa trabaja en las Altas Cumbres desde 1995 y afirmó que los robos en vehículos constituyen un problema que se repite desde hace años en distintos puntos de la zona.

Según su propia estimación, en la región se registran «no menos de 100 robos» por año. Esa cifra corresponde a una apreciación personal del comerciante y no a una estadística oficial difundida por la Policía.

El responsable del parador también cuestionó los recursos disponibles durante la jornada de la nevada. Según su relato, había un solo efectivo policial en el sector, ocupado en impedir que los automovilistas avanzaran hacia lugares donde la nieve y el hielo podían generar situaciones de riesgo.

«Una sola persona no puede controlar todo y menos sin un móvil», sostuvo Murúa, quien reclamó la implementación de operativos especiales cuando las condiciones climáticas generan una importante concentración de turistas.

La explicación de la Policía

Fuentes policiales consultadas por Cadena 3 señalaron que los efectivos de la Policía Caminera presentes en Copina estaban destinados principalmente al control de la circulación.

La tarea incluía impedir el avance de vehículos y garantizar los cortes establecidos en sectores afectados por la nieve y el hielo.

Desde ese ámbito también señalaron que la Caminera desarrolla tareas preventivas y que, en otras oportunidades, sus efectivos lograron detener a sospechosos durante controles.

A su vez, explicaron que existe una dificultad operativa para trasladar un móvil policial desde Villa Carlos Paz hasta Copina cuando ya hay presencia de personal de la fuerza caminera en el sector.

Murúa planteó, por su parte, que la Policía Caminera concentra su trabajo sobre la ruta provincial E-34 y que no puede desplazarse libremente hacia caminos aledaños, entre ellos el antiguo trazado de Copina que conduce hacia San Clemente.

Una modalidad que no fue confirmada

Durante sus declaraciones, Murúa también mencionó una posible modalidad utilizada por delincuentes para ingresar a vehículos estacionados.

Según su experiencia, quienes cometen este tipo de robos pueden observar hacia dónde se dirigen los turistas y aprovechar el momento en que se alejan. También mencionó la posibilidad de utilizar inhibidores del cierre centralizado o copiar la señal de las llaves.

Sin embargo, no existe confirmación oficial de que ese mecanismo haya sido utilizado en el caso de las docentes de Freyre.

Las damnificadas realizaron la denuncia correspondiente y aportaron los datos de las cuentas que recibieron las transferencias.

El caso volvió a instalar el reclamo por mayor prevención en un sector que recibe una importante cantidad de visitantes durante los episodios de nieve. Para quienes trabajan en la zona, el desafío pasa por disponer de recursos capaces de atender simultáneamente el tránsito, las dificultades provocadas por las condiciones climáticas y la seguridad de quienes llegan a las Altas Cumbres.