Pulsa «Intro» para saltar al contenido

En bicicleta, lluvia y nieve: peregrinación por el Camino de Brochero

El Team Aire Libre de San Pedro recorrió en bicicleta el trayecto desde Carreta Quemada, en Santa Rosa de Río Primero, hasta Villa Cura Brochero, atravesando las Altas Cumbres en una travesía marcada por el frío, la lluvia, la niebla y la nieve.

El Camino de Brochero volvió a ser escenario de una peregrinación atravesada por la fe y el esfuerzo. En el marco del 13º aniversario de la Beatificación del Santo Cura Brochero, integrantes del Team Aire Libre de San Pedro realizaron durante el fin de semana una extensa travesía en bicicleta que unió su tierra natal con Villa Cura Brochero.

Coordinado por Walter Andrada, el grupo partió desde Carreta Quemada, en Santa Rosa de Río Primero, y avanzó hacia Traslasierra por uno de los recorridos vinculados con la vida y la obra del sacerdote que dedicó buena parte de su existencia a acompañar a las comunidades de la región.

El cruce de las Altas Cumbres convirtió la experiencia en un desafío particularmente exigente. Durante el recorrido, los ciclistas debieron afrontar bajas temperaturas, lluvia, niebla y nieve, condiciones que pusieron a prueba la resistencia física y la voluntad de quienes participaron de la peregrinación.

Más allá de la exigencia deportiva, la travesía tuvo un sentido religioso y simbólico. El recorrido buscó rendir homenaje al Santo Cura Brochero y mantener viva una tradición que vincula los caminos de Traslasierra con la figura del sacerdote.

Cada tramo fue realizado llevando las intenciones y oraciones de vecinos de la región. Así, el trayecto en bicicleta adquirió otra dimensión: la de una peregrinación colectiva en la que el esfuerzo personal se convirtió en una expresión de fe.

El destino fue Villa Cura Brochero, donde concluyó un recorrido que permitió atravesar paisajes y caminos asociados a la historia del sacerdote.

La iniciativa del Team Aire Libre, impulsada desde San Pedro por Walter Andrada, volvió a poner en movimiento una expresión de devoción que encuentra en las rutas serranas un escenario tan exigente como cargado de significado.