La etapa de alegatos abrió una profunda brecha en el juicio por la tragedia de las Altas Cumbres. Mientras la fiscal Analía Gallaratto solicitó una pena de tres años y 10 meses de prisión efectiva, la querella reclamó 10 años y sostuvo que el hecho debe ser considerado con dolo eventual. Los familiares de las víctimas expresaron su decepción y describieron el impacto emocional del proceso.
La discusión sobre la responsabilidad penal de Oscar González ingresó este martes en una instancia decisiva y dejó expuestas dos interpretaciones profundamente diferentes sobre la tragedia ocurrida en el Camino de las Altas Cumbres.
Luego de diez audiencias de testimonios, pericias y reconstrucciones, la Fiscalía de Cámara y los representantes de las víctimas presentaron sus alegatos ante el juez Santiago Camogli. La fiscal Analía Gallaratto pidió que el exlegislador sea condenado a tres años y 10 meses de prisión efectiva, mientras que la querella solicitó una pena de 10 años de prisión.
La diferencia atraviesa el núcleo del debate judicial.
Para la Fiscalía, González debe responder como autor de homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas. Para los abogados de las víctimas, en cambio, la conducta atribuida al acusado excede la imprudencia y debe ser encuadrada bajo la figura del dolo eventual.
El proceso judicial analiza el choque frontal ocurrido el 29 de octubre de 2022 en las Altas Cumbres, donde murió la docente Alejandra Bengoa y resultaron gravemente heridas Marina Szulewicz y Alexa Miranda.
El pedido de la Fiscalía
Gallaratto sostuvo que la prueba incorporada durante el juicio permite atribuir a González la invasión antirreglamentaria del carril contrario y, por lo tanto, su responsabilidad en el siniestro.
Durante el debate, la fiscal había rechazado el planteo de la querella para modificar la calificación legal. Consideró que en el desarrollo del juicio no surgieron elementos sustancialmente nuevos que permitieran abandonar la acusación fundada en la culpa para avanzar hacia una figura basada en el dolo eventual.
Finalmente, pidió una condena de tres años y 10 meses de prisión efectiva y diez años de inhabilitación para conducir.
La posición generó una fuerte reacción entre los familiares.
Gustavo Álvarez, padre de corazón de Alexa, dijo que la decisión de la fiscal no los sorprendió, aunque cuestionó tanto el mantenimiento de la acusación como el monto de la pena solicitada.
“Vemos una falta de valentía de parte de la fiscal”, sostuvo.
Para la familia, la respuesta penal propuesta por el Ministerio Público Fiscal resulta insuficiente frente a las consecuencias que dejó el choque.
Álvarez también expresó cuestionamientos hacia distintos sectores del sistema judicial. “Es muy difícil lidiar con estos personajes, con tantas relaciones que existen en este poder judicial… No tenemos una independencia de poderes”, manifestó.
La querella reclamó 10 años de prisión
Los abogados de las víctimas, Lucas Cocha y Germán Romero Marcón, acompañados por Emiliano Binante, presentaron una interpretación diferente de las pruebas reunidas durante el juicio.
Sostuvieron que González conducía de manera temeraria, a alta velocidad y realizando maniobras que, según su planteo, permiten concluir que la conducta no puede ser considerada una simple imprudencia.
Por esa razón solicitaron que el hecho sea calificado como homicidio simple y lesiones graves y gravísimas con dolo eventual.
El pedido fue de 10 años de prisión efectiva.
Como alternativa, solicitaron que, si el tribunal mantiene la figura culposa, se aplique la pena máxima prevista dentro de esa escala.
La querella también cuestionó aspectos de la investigación y volvió a plantear la discusión sobre el análisis del módulo del airbag del BMW, al considerar que podía aportar información relevante para reconstruir lo ocurrido.
“Estamos todos muy tocados”
La jornada tuvo una fuerte carga emocional para los familiares, que durante semanas siguieron el desarrollo de las audiencias y escucharon ahora las conclusiones de la Fiscalía y de la querella.
Laura Bengoa, hermana de Alejandra, dijo que quedó “muy conmovida” por lo ocurrido y que el pedido fiscal le produjo una profunda decepción.
“Escuchar a la fiscal, la verdad que me desconsoló”, expresó.
Laura cuestionó que, desde su perspectiva, la pena solicitada no guarda relación con la gravedad de las consecuencias del siniestro. Indicó que esperaba, al menos, un pedido cercano al máximo de la escala correspondiente a la calificación sostenida por la propia Fiscalía.
También describió el impacto que el juicio tuvo sobre la familia después de casi cuatro años de la tragedia.
“Estamos todos muy tocados”, afirmó.
Según relató, el proceso volvió a colocar a los familiares frente a las consecuencias de aquella jornada y tuvo un profundo efecto emocional en las hijas de Alejandra, Vera y Marina.
Resta escuchar a la defensa
El juicio todavía tiene un capítulo pendiente.
El próximo 28 de septiembre será el turno de los abogados defensores de González, encabezados por Miguel Ángel Ortiz Pellegrini e integrados también por Eduardo Santiago Caeiro y Gastón Bazán.
La defensa ya anticipó durante el debate que sostendrá su pedido de absolución y mantiene una interpretación diferente sobre la mecánica del choque y las responsabilidades penales.
Luego de escuchar ese último alegato, el juez Santiago Camogli deberá analizar el conjunto de las pruebas y dictar su resolución.
La sentencia podría conocerse durante octubre.
Hasta entonces, la respuesta judicial continuará pendiente. Pero la jornada de alegatos dejó expuesta una diferencia difícil de ignorar: mientras la Fiscalía pidió tres años y 10 meses de prisión, las víctimas reclamaron 10 años y una calificación penal más grave para quien consideran responsable de una tragedia que, casi cuatro años después, continúa marcando sus vidas.
• Por Mauro Tello.

