La tercera jornada del debate oral estuvo centrada en reconstruir lo ocurrido en los minutos posteriores al choque de Altas Cumbres. Declararon el hermano de Alejandra Bengoa, policías, bomberos y el médico policial que intervino tras el siniestro. Los testimonios aportaron nuevos elementos sobre el operativo de rescate, el traslado de los heridos y la asistencia médica inicial.
La reconstrucción de los primeros minutos posteriores al choque ocurrido el 29 de octubre de 2022 en el Camino de las Altas Cumbres ocupó el centro de la tercera audiencia del juicio que se sigue contra el exlegislador provincial Oscar González en los Tribunales de Villa Dolores.
La jornada comenzó con el testimonio de Guillermo Bengoa, hermano de Alejandra Bengoa, la docente de 56 años que perdió la vida en el siniestro. Ante el Tribunal recordó las consecuencias que la tragedia provocó en su familia y relató que su sobrina Marina tomó conocimiento de la muerte de su madre varios días después, cuando permanecía internada.
En su declaración también sostuvo que, tras el accidente, hubo un helicóptero disponible para trasladar a González, mientras que, según afirmó, ese recurso no fue utilizado para asistir a Marina y Alexa. Además, expresó que desconocía quién era el exlegislador antes del hecho y señaló que con el transcurso de la causa lo sorprendió «el poder que ostentaba y el temor que había sobre él». Asimismo, consideró que el costo de la asistencia brindada por el Estado no debería recaer sobre los contribuyentes, sino sobre quien eventualmente resulte responsable.
Posteriormente declaró Adriana Romero, la policía que cumplía servicio adicional en el Hospital Luis María Bellodi de Mina Clavero el día del accidente. La uniformada informó que la primera ambulancia en arribar al centro de salud fue la que trasladaba a Marina y Alexa, mientras que aproximadamente veinte minutos después ingresó la unidad sanitaria que trasladó a Óscar González. También confirmó que intervino en el secuestro del teléfono celular del exlegislador, procedimiento que quedó asentado en las actuaciones policiales.
Otro de los testimonios correspondió al bombero Lucas Barrios Nibeiro, integrante del operativo de rescate. Durante su declaración manifestó que, antes del traslado de los heridos, «alguien» habría dispuesto que la prioridad de una ambulancia fuera para González. El testigo no identificó quién impartió esa presunta orden.
El testigo también relató cuál fue la primera apreciación que tuvieron los bomberos al arribar al lugar del siniestro. «Por el lugar del impacto, entendimos que la camioneta de González se cruzó de carril y terminó luego en la banquina. Esa fue nuestra primera impresión junto con mis compañeros; habrá que ver qué dicen los peritos en accidentología», expresó.
El propio testigo aclaró ante el Tribunal que se trató de una impresión inicial basada en la escena observada y no de una conclusión técnica, cuestión que deberá ser evaluada junto con el resto de la prueba pericial incorporada al debate.
La audiencia contó además con la declaración del médico policial Sergio Lang, quien examinó a las víctimas y al imputado tras su ingreso al Hospital de Mina Clavero. Lang explicó que en el informe elaborado ese día consignó que las lesiones de ambas adolescentes comprometían su vida, aunque aclaró que en ese momento era indispensable realizar estudios de mayor complejidad para determinar con precisión el alcance de esas lesiones. Respecto de González, indicó que no observó signos clínicos compatibles con un estado de ebriedad.
Las declaraciones escuchadas durante esta tercera jornada estuvieron orientadas principalmente a reconstruir el operativo desplegado tras el impacto y la asistencia brindada a los ocupantes de ambos vehículos. En las próximas audiencias continuará la recepción de testimonios y aún resta que el Tribunal avance sobre otras pruebas técnicas vinculadas a la mecánica del siniestro.
Oscar González está siendo juzgado por los delitos de homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas reiteradas. Mientras la defensa sostiene su pedido de absolución, la querella anticipó que solicitará un cambio en la calificación legal para que los hechos sean analizados bajo la figura de homicidio simple con dolo eventual.

