Las instituciones de las Sierras Grandes retomaron las clases este 11 de agosto bajo un calendario adaptado a las condiciones climáticas y geográficas. Son tres establecimientos que reciben a 26 estudiantes y combinan educación, alimentación, conectividad satelital y acompañamiento de las trayectorias escolares.
El frío, las nevadas y las distancias marcan el ritmo de la vida en las Sierras Grandes. En ese territorio, donde el invierno puede dificultar los accesos y modificar la rutina de las comunidades, tres escuelas cordobesas volvieron este martes a recibir a sus estudiantes para iniciar el ciclo lectivo 2026-2027.
La Escuela Albergue Ceferino Namuncurá, el Anexo del IPEM N.° 285 Cura Brochero y la Escuela Florentino Ameghino funcionan bajo un calendario escolar alternado, diseñado de acuerdo con las particularidades de la alta montaña. En conjunto, las instituciones reúnen a 26 niñas, niños y jóvenes de parajes alejados de los principales centros urbanos.
El acto de apertura contó con la presencia del ministro de Educación, Horacio Ferreyra; el director General de Educación Primaria, Cruz Álvarez; los intendentes de Nono y Villa Yacanto, Matías Ramírez y Fernando Moiso; la diputada nacional Carolina Basualdo; además de directivos, docentes, estudiantes y miembros de las comunidades.
El esquema de funcionamiento permite distribuir los períodos de clases y receso de acuerdo con las temperaturas, las nevadas y las dificultades de circulación propias de los meses más rigurosos. La adaptación modifica los tiempos del calendario, pero mantiene los objetivos pedagógicos y la carga horaria prevista.
Una escuela que también es comunidad
En estos parajes, la institución educativa ocupa un lugar que excede el aula. Es espacio de aprendizaje, encuentro y cuidado, además de acompañamiento para familias que viven en zonas atravesadas por grandes distancias.
Durante el nuevo período escolar, la Escuela Ceferino Namuncurá continuará su trabajo como Escuela Precursora dentro del Plan de Desarrollo Educativo Provincial y del programa TransFORMAR@Cba. Entre sus prioridades estarán la alfabetización, la lectura, la escritura y la matemática, junto con la implementación de Currículum Córdoba y el desarrollo de capacidades fundamentales.
También tendrá especial importancia el seguimiento de las Trayectorias Cuidadas, con una mirada personalizada sobre el recorrido educativo de cada estudiante.
“Una escuela no se define por la cantidad de estudiantes que tiene, sino por la capacidad de transformar sus oportunidades”, señaló Cruz Álvarez durante la jornada inaugural.
Alimentación y conectividad
La propuesta educativa incorpora además dos herramientas decisivas para estas comunidades: la asistencia alimentaria y el acceso a internet.
El Programa de Asistencia Integral de Córdoba (PAICor) acompaña la actividad cotidiana de las instituciones y garantiza la alimentación de los alumnos durante la jornada. Para Ezequiel Ghione, director general del programa, alimentar también implica cuidar el recorrido educativo.
A esa prestación se suma la conectividad satelital mediante Starlink. El servicio permite acceder a plataformas y contenidos digitales, buscar información, establecer comunicación con otras instituciones y facilitar instancias de capacitación docente.
Desde la dirección de la Escuela Ceferino Namuncurá, Nidia Verónica Merlo valoró el regreso a las aulas y el trabajo conjunto entre docentes, familias, auxiliares, equipos institucionales y PAICor.
Así, el comienzo del ciclo 2026-2027 vuelve a poner en escena una particularidad de la educación cordobesa: en las zonas donde el territorio impone condiciones diferentes, la escuela adapta su funcionamiento para sostener la enseñanza y la permanencia de los estudiantes.

