La Cámara del Crimen de Villa Dolores declaró culpable al efectivo policial por lesiones leves doblemente calificadas, por el vínculo y por mediar violencia de género. Además de la pena de ejecución condicional, deberá cumplir reglas de conducta durante dos años y realizar tareas comunitarias.
La Cámara del Crimen de Villa Dolores condenó a un efectivo de la Policía de la Provincia de Córdoba por hechos de violencia de género ocurridos en 2023. El tribunal impuso una pena de nueve meses de prisión de ejecución condicional tras encontrarlo responsable del delito de lesiones leves doblemente calificadas, por el vínculo y por mediar violencia de género.
La sentencia fue dictada en una sala unipersonal a cargo del vocal Raúl Castro. El condenado es César Marcelo Andrada, de 39 años, oriundo de San Pedro, quien al momento de los hechos se desempeñaba en la Patrulla Rural Zona Norte con la jerarquía de comisario.
La resolución coincidió con el pedido formulado durante el juicio por el fiscal de Cámara, Sergio Cuello, quien había solicitado la imposición de una pena de ejecución condicional.
Además de la condena, el tribunal dispuso una serie de reglas de conducta que el condenado deberá cumplir durante dos años. Entre ellas, fijar residencia y no modificarla sin autorización judicial, someterse a la supervisión de la Dirección del Patronato de Liberados de la ciudad de Córdoba y realizar treinta horas de trabajo no remunerado en favor del Estado o de una institución de bien público, fuera de su horario laboral y bajo la modalidad que determine la entidad asignada.
La causa tuvo su origen en episodios registrados durante mayo de 2023 en una vivienda ubicada sobre calle General Paz al 1.900, en barrio Parque de la ciudad de Villa Dolores.
Durante la investigación, que estuvo a cargo de la Fiscalía de Instrucción de Segunda Nominación conducida por María Ferreyra, la médica forense constató diversas lesiones en la víctima, entre ellas excoriaciones en el codo y antebrazo izquierdo, además de un hematoma en el muslo derecho.
De acuerdo con la reconstrucción realizada durante la etapa de instrucción, el ahora condenado mantenía una conducta de control y ejercía distintas formas de violencia sobre quien era su esposa al momento de los hechos. La investigación describió situaciones de violencia psicológica, verbal, doméstica y económica, además de un trato permanente de denigración hacia la víctima.
Con la sentencia dictada por la Cámara del Crimen, el proceso judicial ingresó en una nueva etapa, quedando establecida la responsabilidad penal del efectivo por los hechos juzgados y las obligaciones que deberá cumplir durante el período fijado por el tribunal.

