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Condena en Villa Dolores: 13 años y medio de prisión por abuso sexual agravado y corrupción de menores

El fallo recayó sobre un hombre de 60 años por hechos ocurridos en 2019 en una localidad del sur de Traslasierra. La sentencia incluye múltiples agravantes y un antecedente por hechos similares contra otro menor del mismo entorno.

La Justicia de Villa Dolores condenó a 13 años y 6 meses de prisión a un hombre de 60 años, identificado como H.CH., por delitos contra la integridad sexual de una menor de muy corta edad perteneciente a su entorno familiar.

La sentencia fue dictada por el vocal Raúl Alejandro Castro, titular de la Sala Unipersonal N° 1 de la Cámara del Crimen y Correccional, con intervención de la Secretaría a cargo de la Dra. Claudia Funes.

De acuerdo con el fallo, los hechos ocurrieron entre enero y marzo de 2019 en un paraje cercano a la localidad de La Paz, en el departamento San Javier. El tribunal consideró acreditado que el imputado se valió de su rol dentro del entorno familiar para perpetrar los abusos.

La resolución lo declaró penalmente responsable por abuso sexual simple doblemente agravado —por su condición de guardador y por el grave daño a la salud mental de la víctima— en hechos reiterados. A ello se suman figuras de promoción a la corrupción de menores agravada, también reiterada, y un episodio de coacción agravada mediante el uso de armas. La calificación jurídica incluye distintos tipos de concurso entre los delitos, lo que determinó la pena impuesta.

Durante el juicio, el fiscal de Cámara Sergio Cuello sostuvo la acusación con base en las pruebas reunidas en la investigación y solicitó la pena finalmente aplicada. En tanto, la defensa, a cargo del abogado Carlos Murúa, había requerido la absolución del imputado.

La querella particular estuvo representada por los asesores letrados Gustavo Gómez y Joaquín Contrera.

El origen de la causa se remonta a la denuncia presentada por la madre de la menor ante la Unidad Judicial del Ministerio Público Fiscal. En ese proceso, la intervención de profesionales de la salud mental resultó determinante para la contención de la víctima y la producción de prueba clave.

Un elemento relevante del caso es que el condenado ya había sido juzgado en 2025 por la Cámara del Crimen de Villa Dolores por hechos de similar naturaleza contra otro menor del mismo círculo familiar, recibiendo una pena de cuatro años de prisión, aún no firme.

Ambas investigaciones estuvieron a cargo de la Fiscalía de Instrucción de Primera Nominación, dirigida por Lucrecia Zambrana.

En la sentencia, el tribunal recomendó que el condenado acceda a tratamientos psicoterapéuticos durante su permanencia en el Servicio Penitenciario, en función de la naturaleza de los delitos, encuadrados en violencia familiar y de género.