El hecho ocurrió dentro del Establecimiento Penitenciario N° 8. El recluso fue derivado al Hospital Regional con traumatismos múltiples. Aunque los estudios descartaron lesiones graves, el episodio reabre interrogantes sobre la seguridad intramuros.
Un episodio de violencia intracarcelaria sacudió a la ciudad de Villa Dolores en las últimas horas. Un interno del Establecimiento Penitenciario N° 8 debió ser trasladado de urgencia al Hospital Regional luego de haber sido atacado dentro del predio penitenciario, en un hecho que, aunque no dejó consecuencias físicas graves, expone una vez más la tensión latente en estos espacios.
El ingreso del recluso al centro de salud encendió las alarmas. Presentaba múltiples traumatismos, lo que motivó la realización de una batería de estudios para descartar lesiones de mayor complejidad. Según precisó una fuente médica consultada, los resultados fueron alentadores: “Todos los estudios son normales. Se le realizó una tomografía casi total de la columna y estudios cerebrales, y todo está bien”.
Pese a la violencia del episodio, el cuadro clínico del paciente evoluciona de manera favorable. Permanecerá internado en observación, principalmente por precaución, aunque no se detectaron daños estructurales ni compromisos neurológicos.
El hecho, sin embargo, trasciende lo estrictamente médico. La agresión dentro de un establecimiento penitenciario vuelve a poner en discusión las condiciones de seguridad y convivencia en el ámbito carcelario local. Si bien no se difundieron detalles oficiales sobre las circunstancias del ataque ni sobre posibles responsables, el caso adquiere relevancia en un contexto donde estos episodios suelen mantenerse bajo reserva.

