El juicio continuará el lunes en Villa Dolores con nuevos testimonios y la declaración de médicos forenses. Pero el foco estará puesto especialmente en las jornadas siguientes, cuando los peritos deberán reconstruir científicamente el impacto, las velocidades, las trayectorias y el punto de colisión. Es uno de los momentos centrales del proceso.
El juicio contra Oscar González por la tragedia de las Altas Cumbres ingresará en una etapa clave. Después de cinco jornadas en las que víctimas, familiares, testigos, rescatistas e investigadores aportaron sus versiones sobre el siniestro, comenzará a tomar mayor protagonismo la evidencia técnica.
González, exlegislador provincial, está siendo juzgado en los Tribunales de Villa Dolores por homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas a raíz del choque ocurrido el 29 de octubre de 2022 sobre la ruta E-34.
En el accidente murió la docente Alejandra Bengoa y resultaron gravemente heridas su hija Marina y Alexa Miranda, quien entonces era adolescente y quedó cuadripléjica.
La Fiscalía sostiene la acusación por homicidio culposo. La querella pretende una calificación más grave: homicidio simple con dolo eventual, mientras que la defensa de González, encabezada por Miguel Ortiz Pellegrini, reclama la absolución y sostiene que la responsabilidad del choque correspondió a Bengoa.
El lunes comienza una nueva ronda de declaraciones
La actividad en los Tribunales de Villa Dolores continuará el lunes 10 de agosto con los testimonios de Nelson Fernando Cortez, Roberto Pablo Carranza, Jonathan Andrés Rodríguez, Ana Faraoni, Luis Friedrich y Néstor Omar Curatolo.
Se trata de personas vinculadas con distintos aspectos del choque y de lo ocurrido inmediatamente después.
Entre los citados se encuentra Néstor Curatolo, quien llegó al lugar poco después del impacto y participó del rescate de una de las adolescentes atrapadas.
Luego será el turno de los médicos forenses Daniel Bravo, Edgardo Paredes y Joaquín Bastet, quienes deberán explicar las lesiones sufridas por Bengoa y las dos sobrevivientes, sus mecanismos de producción y su relación con la violencia del impacto.
También declarará Tomás Campillo, médico perito de control, quien podrá respaldar o cuestionar las conclusiones de los especialistas oficiales.
Pero la relevancia de la semana no estará únicamente en los testimonios previstos para el lunes.
El martes llega uno de los momentos centrales
La jornada técnicamente más trascendente, de acuerdo con lo previsto, será la del martes.
Ese día declarará Ramiro Ojeda, perito oficial en accidentología vial. Su trabajo apunta directamente a reconstruir científicamente el choque.
El especialista deberá aportar elementos para determinar dónde ocurrió el impacto, qué trayectoria llevaba cada vehículo, a qué velocidad circulaban, cuál de ellos invadió el carril contrario y qué indican las huellas, deformaciones y restos encontrados sobre la ruta.
Después será el turno de Álvaro Zaragoza, responsable de la reconstrucción virtual incorporada al expediente.
La simulación tridimensional permitirá trasladar visualmente los resultados de las pericias y ofrecer una representación de la mecánica del accidente.
Por eso, estas declaraciones pueden adquirir un peso especial: deberán contrastar los distintos relatos escuchados durante la primera semana con los elementos objetivos relevados después del choque.
El sobrepaso, la velocidad y la distancia hasta el impacto
Uno de los puntos que deberá ser observado a partir de los peritajes es la maniobra realizada por el BMW conducido por González antes de la colisión.
Durante la cuarta jornada, cuatro testigos —Javier Ignacio Hidalgo, Lucas Santiago Pozzi, Bruno Sánchez y Dante Rodrigo Arias— coincidieron en que el vehículo realizó un sobrepaso sobre doble línea amarilla.
Hidalgo y Pozzi aseguraron que el BMW adelantó simultáneamente a un Volkswagen Vento y un Volkswagen Gol.
Sin embargo, Arias introdujo una diferencia relevante al señalar que ese adelantamiento habría ocurrido kilómetros antes del lugar del choque.
La distancia entre aquella maniobra y el impacto, el tiempo transcurrido y la velocidad de los vehículos serán, por lo tanto, elementos importantes para comprender qué ocurrió realmente en los segundos previos a la colisión.
La reconstrucción accidentológica deberá aportar datos objetivos frente a esas distintas versiones.
Lo que dejó la primera semana
El proceso comenzó con un planteo de nulidad de la defensa. Miguel Ortiz Pellegrini cuestionó la investigación y la incorporación de pruebas, además de sostener que se habían dejado de lado elementos matemáticos y físicos que favorecerían a González. El planteo fue rechazado y el juicio continuó.
Después declararon las sobrevivientes.
Alexa habló de las consecuencias que el choque tuvo sobre su vida y cuestionó la actuación de González después del accidente. Marina declaró por primera vez públicamente sobre el siniestro y recordó la pérdida de su madre.
Ambas sostuvieron que Alejandra Bengoa conducía prudentemente y que no habían advertido ninguna maniobra extraña antes del impacto.
Los familiares también expusieron las consecuencias de la tragedia y cuestionaron el comportamiento posterior del acusado.
El bombero Lucas Barrio Niveiro, uno de los primeros rescatistas en llegar, relató que Bengoa permanecía atrapada y que sus signos vitales empeoraban rápidamente. También habló de una demora de entre 10 y 15 minutos para utilizar la única ambulancia disponible y de una supuesta orden para trasladar primero a González.
Barrio agregó que observó a un hombre y una mujer retirando bultos del BMW mientras policías permanecían en el sector. Según su declaración, alertó a los efectivos, aunque no obtuvo respuesta.
En sentido diferente, Estefanía Lorena Escudero declaró que encontró a González consciente y que el exlegislador pidió que atendieran primero a las ocupantes del Renault Sandero.
Durante la quinta jornada, investigadores analizaron los teléfonos celulares. Según lo expuesto en la audiencia, no encontraron pérdida de información, eliminación masiva de datos ni utilización del teléfono de González en los instantes del choque.
También apareció una conversación de WhatsApp de una fecha diferente al accidente, en la que González se había definido como “piloto de rally” al contar que había atravesado las Altas Cumbres con autorización de Policía Caminera durante una jornada con hielo.
La etapa en la que los testimonios deberán encontrarse con la evidencia
El juicio entra ahora en un momento diferente.
Durante los primeros días, el tribunal escuchó principalmente qué dijeron quienes estuvieron vinculados con el accidente. A partir de esta semana, los especialistas deberán explicar qué dicen las evidencias físicas sobre lo ocurrido.
Las huellas sobre el asfalto, las deformaciones de los vehículos, los restos encontrados en la ruta, las velocidades, las trayectorias y el punto de impacto serán elementos centrales de la reconstrucción.
El objetivo será determinar cómo se produjo la colisión y qué ocurrió en los instantes previos al impacto.
Esa información será especialmente relevante para evaluar las distintas hipótesis que atraviesan el juicio y, finalmente, para que el juez Santiago Camogli determine qué responsabilidad penal corresponde atribuirle a Oscar González.
Por eso, el lunes continuará la ronda de testimonios, el verdadero foco de la semana estará puesto en los peritajes que comenzarán a transformar los relatos escuchados en el juicio en una reconstrucción científica del choque.

