La Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba rechazó el recurso de la Fiscalía y dejó firme la absolución dictada en 2022. El máximo tribunal provincial consideró que la prueba reunida no permitió superar un “estado de duda insuperable”. La investigación por el femicidio continúa abierta en Cruz del Eje.
La Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Córdoba confirmó la absolución de Lucas Adrián Bustos en la causa por el femicidio de Cecilia Gisela Basaldúa, ocurrido en abril de 2020 en Capilla del Monte.
La resolución, conocida este 22 de septiembre de 2026, rechazó el recurso de casación presentado por el fiscal de cámara Sergio Cuello contra la sentencia que había absuelto a Bustos en 2022. De esta manera, quedó firme aquella decisión judicial.
El eje del fallo estuvo puesto en la valoración integral de las pruebas. El TSJ concluyó que los elementos reunidos durante el proceso no permitieron demostrar la participación de Bustos en el femicidio con el grado de certeza necesario para revertir la absolución.
Uno de los aspectos centrales fue el análisis de las manifestaciones que Bustos habría realizado durante su permanencia en la comisaría de Capilla del Monte. Según el fallo, esas expresiones no fueron obtenidas bajo las garantías correspondientes para una persona que ya se encontraba bajo sospecha.
El Tribunal consideró que esas intervenciones policiales no podían recibir eficacia probatoria y cuestionó además la manera en que los distintos testimonios reconstruyeron el supuesto relato atribuido al acusado.
La prueba científica
La Sala Penal también analizó los elementos científicos incorporados a la causa. Entre ellos, la pericia botánica que, según la resolución, no encontró correspondencia entre los restos vegetales hallados en las prendas de Cecilia y aquellos vinculados con Bustos.
También fue considerada la ausencia de material genético del acusado en las muestras subungueales de la víctima, un elemento valorado dentro del conjunto de pruebas analizadas.
El fallo sostuvo que estos elementos constituían contraindicios que debían ser considerados junto con el resto de la evidencia y que no permitían alcanzar la certeza necesaria para una condena.
Otro de los indicios examinados fue la información eliminada del teléfono celular de Bustos. Los peritajes determinaron que habían desaparecido conversaciones, videos, audios e historial de navegación durante distintos períodos. Sin embargo, el informe técnico no permitió establecer quién había realizado esas eliminaciones ni que estuvieran necesariamente relacionadas con el momento de la desaparición de Cecilia.
Por ese motivo, el TSJ consideró que ese elemento tampoco alcanzaba para superar la duda existente.
Una absolución que queda firme
Cecilia Basaldúa había llegado a Capilla del Monte durante los primeros días de la pandemia. Fue vista por última vez el 5 de abril de 2020 y su cuerpo fue encontrado veinte días después en una zona rural de la localidad.
Bustos había sido el único acusado llevado a juicio. En 2022, un jurado popular y los jueces de la Cámara en lo Criminal y Correccional de Villa Dolores resolvieron su absolución al considerar que no existían pruebas suficientes para condenarlo.
Ahora, el Tribunal Superior confirmó esa decisión y sostuvo que no se acreditó que la sentencia anterior fuera arbitraria.
La Sala Penal vinculó la duda existente con irregularidades en la obtención de determinados elementos, contraindicios científicos y la insuficiencia del material probatorio disponible.
En consecuencia, aplicó el principio in dubio pro reo, que impide condenar cuando las pruebas no permiten superar razonablemente la duda sobre la responsabilidad penal.
La investigación por el femicidio continúa
La confirmación de la absolución de Bustos no significa el cierre de la investigación por la muerte de Cecilia Basaldúa. Las actuaciones continúan en la Fiscalía de Instrucción de Cruz del Eje, con el objetivo de avanzar sobre otras líneas investigativas.
Así, más de seis años después de la desaparición y muerte de Cecilia, la Justicia dejó firme la absolución de quien fue el único acusado llevado a juicio, mientras la causa por el femicidio permanece abierta.
La resolución del TSJ marca, de este modo, un nuevo punto en un expediente atravesado desde sus comienzos por cuestionamientos sobre la investigación y por el reclamo de la familia de Cecilia para que se esclarezca quién fue responsable de su muerte.

