El juez federal Alejandro Sánchez Freytes sobreseyó a Jorge Alejandro Altamirano por falta de pruebas suficientes y ordenó su inmediata libertad. Otros siete imputados deberán afrontar un juicio oral por el secuestro extorsivo seguido de muerte del joven de Traslasierra.
Una resolución del Juzgado Federal N.º 2 de Córdoba modificó el escenario judicial por el secuestro extorsivo seguido de muerte de Santiago Aguilera: Jorge Alejandro Altamirano fue sobreseído y recuperó la libertad después de permanecer detenido desde el 29 de noviembre de 2024. El magistrado consideró que no había elementos probatorios suficientes para mantener la acusación en su contra.
La decisión fue firmada por el juez federal Alejandro Sánchez Freytes, quien analizó los planteos presentados por las defensas luego del requerimiento de elevación a juicio impulsado por el fiscal federal Maximiliano Hairabedian.
Altamirano estaba imputado por secuestro extorsivo seguido de muerte. Su abogado defensor, Carlos Nayi, sostuvo que desde el comienzo de su intervención consideró que no existían pruebas que vincularan a su representado con el hecho.
Entre los argumentos de la defensa figuraron la ausencia de evidencia genética, comunicaciones, registros de cámaras y datos telefónicos que situaran a Altamirano junto a la víctima o con otros acusados durante los momentos clave de la investigación. También cuestionó que la hipótesis acusatoria se apoyara en vínculos familiares o de cercanía entre algunos de los involucrados.
Tras evaluar esos planteos, el juez dispuso el sobreseimiento definitivo del acusado.
Siete imputados deberán ir a juicio
La resolución no alcanzó al resto de los acusados. El magistrado rechazó los pedidos de sobreseimiento y confirmó la elevación a juicio de Pedro Ezequiel González, Lucas Emanuel Rejas, Reinaldo Rubén Rejas, Marcos Antonio Maldonado, Lucas Ramón Flores, Matías Nahuel Castro y Carlos Eduardo Hualpa.
Para fundamentar esa decisión, consideró que existen indicios que justifican someterlos a un debate oral. Entre los elementos mencionados se encuentran cruces de llamadas telefónicas durante el cautiverio, registros de antenas, inconsistencias en coartadas, la utilización de un taller como presunta base operativa y el hallazgo del documento de la víctima.
Un caso con una condena y una absolución
La causa por el secuestro y asesinato de Santiago Aguilera ya tuvo un primer juicio. En esa instancia, Walter Gil fue condenado a prisión perpetua como principal responsable del crimen, mientras que Julio César Ramírez resultó absuelto tras detectarse irregularidades en una de las pruebas incorporadas al expediente.
Con el sobreseimiento de Altamirano y la confirmación del juicio para los otros siete imputados, el proceso judicial continúa abierto respecto de las responsabilidades que todavía deben determinarse.
La decisión marca una diferencia entre las situaciones procesales de los acusados: mientras uno quedó definitivamente desvinculado por insuficiencia probatoria, los restantes deberán responder ante un tribunal por su presunta participación en uno de los casos criminales que conmocionaron a Córdoba.

