La sexta Peregrinación Juvenil de la Diócesis de Cruz del Eje recorrió 28 kilómetros desde el parador Giulio Césare hasta Villa Cura Brochero. Durante la misa de cierre, el obispo monseñor Ricardo Araya destacó el encuentro con Cristo y la importancia de caminar junto a otros.
Cerca de mil peregrinos participaron el 10 de octubre de la sexta Peregrinación Juvenil de la Diócesis de Cruz del Eje, una convocatoria que unió el parador Giulio Césare con el Santuario del Santo Cura Brochero, a través de los 28 kilómetros del denominado Camino de Brochero.
La actividad, organizada por la Pastoral Juvenil diocesana, tuvo como objetivo conmemorar el décimo aniversario de la canonización de San José Gabriel Brochero y preparar a los participantes para la visita apostólica del papa León XIV. Bajo el lema “Bienvenidos todos. Vayan y anuncien”, se sumaron jóvenes de parroquias, capillas, movimientos, grupos de catequesis y colegios del obispado, acompañados por docentes, además de peregrinos de distintos puntos de la diócesis.
La caminata comenzó en una mañana marcada por la niebla y el frío. A lo largo del recorrido, los participantes encontraron puestos de asistencia organizados por instituciones educativas, Cáritas y parroquias, donde recibieron agua, frutas y caramelos para continuar el trayecto.
La llegada al santuario estuvo acompañada por una misa presidida por el obispo Ricardo Araya y concelebrada por una docena de sacerdotes. La celebración contó con la participación musical de estudiantes del Instituto Sagrada Familia, perteneciente a las Hermanas de los Ángeles Custodios de Río Cuarto.
Durante la homilía, Araya diferenció al peregrino del turista y sostuvo que el primero busca un encuentro con Dios, con los demás y con el sentido de la vida. “Un joven que se encuentra con Cristo descubre que no camina solo”, expresó, al presentar a Jesús como un compañero de camino.
El obispo también convocó a los jóvenes a construir una experiencia comunitaria de fe, al señalar que el encuentro con Cristo permite pasar del camino individual a uno compartido, abierto a todos.
Uno de los momentos centrales de la celebración fue la institución del seminarista Luciano Montoya en el ministerio del lectorado, un paso que se concretó luego de la homilía, cuando recibió la bendición del obispo.
La peregrinación reunió a jóvenes de distintas comunidades en una jornada de espiritualidad, encuentro y preparación para la visita papal, con el santuario brocheriano como destino final.
– Crédito foto: Diócesis de Cruz del Eje.

