La imagen, concebida por el Santo Cura Brochero con el rostro de un paisano de las sierras, fue solicitada por la Conferencia Episcopal Argentina para presidir la misa que celebrará el Pontífice durante su visita a Córdoba.
El Cristo de Brochero, una de las imágenes más vinculadas con la identidad religiosa de Traslasierra, tendrá un lugar central durante la visita del Papa León XIV a Córdoba. La Conferencia Episcopal Argentina, a través de monseñor Ángel Sixto Rossi, solicitó a la madre Inés Tessi, superiora de las Esclavas del Corazón de Jesús, que la imagen presida la Santa Misa que celebrará el Pontífice.
La elección tiene una particular relación con la historia del Cura Brochero y con la tarea desarrollada por esa congregación en Traslasierra. Las Esclavas del Corazón de Jesús acompañaron al sacerdote en dos obras vinculadas con su misión pastoral: el Colegio de Niñas y la Casa de Ejercicios Espirituales.
Más de un siglo después, las religiosas serán quienes custodien y hagan posible que aquella imagen llegue a la celebración papal.
Un Cristo pensado para las sierras
La historia del Cristo también está ligada a una intención concreta de Brochero. Según la tradición, el sacerdote le contó a su ahijada, doña Anastasia Favre Merlo, que había imaginado realizar una imagen de Jesús a partir de un tronco de álamo encontrado luego de una creciente.
Pero Brochero quería algo más. Pretendía que Cristo tuviera el rostro de un serrano, de un paisano, para que quienes observaran la imagen pudieran reconocerse en ella.
Anastasia Favre Merlo comenzó entonces a buscar entre sus familiares a una persona que pudiera servir como modelo. La intención era representar un Jesús cercano a los hombres y mujeres que habitaban las sierras cordobesas.
Esa concepción convirtió a la imagen en una expresión particular de la espiritualidad del sacerdote. De acuerdo con la difusora Carina Ternavasio, Brochero solía señalar que su accionar estaba inspirado en el amor al Corazón de Jesús.
Ahora, aquel Cristo de rostro serrano volverá a salir de Traslasierra para acompañar una celebración de alcance nacional. Su presencia ante León XIV reunirá, en una misma escena, la tradición religiosa vinculada con Brochero y la visita del actual Pontífice a Córdoba.
La imagen llegará así a la misa como una representación de la fe y de la identidad de las sierras cordobesas, siguiendo aquella idea que Brochero tuvo al imaginar un Jesús cercano y reconocible para su pueblo.

