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Juicio a González: audiencia marcada por la discusión sobre su perfil psicológico y las evaluaciones a las víctimas

La octava audiencia del juicio por la tragedia de Altas Cumbres dejó posiciones contrapuestas entre las especialistas que analizaron la personalidad de Oscar González. También se conocieron las conclusiones de las pericias psicológicas realizadas sobre Marina Szulewicz y Alexa Miranda. El debate continuará durante agosto y los alegatos comenzarán el 8 de septiembre.

El juicio contra Oscar Félix González ingresó este miércoles en una nueva etapa con una audiencia dedicada a las pericias psicológicas vinculadas tanto con el imputado como con las dos sobrevivientes de la tragedia de Altas Cumbres.

Fue una jornada extensa y de particular relevancia por la diversidad de conclusiones expuestas ante el juez Santiago Camogli. Mientras una de las psicólogas forenses oficiales sostuvo que González presenta una estructura psicopática, otra profesional que también intervino en el análisis cuestionó que pueda arribarse a esa conclusión a partir de los elementos disponibles.

La audiencia también permitió conocer las evaluaciones realizadas sobre Alexa Miranda y Marina Szulewicz. En este punto, las especialistas describieron las consecuencias psicológicas que, según las pericias, permanecen en ambas jóvenes, aunque el contenido de esas evaluaciones fue presentado ante el tribunal con un criterio técnico y dentro del marco de la prueba del juicio.

Dos miradas sobre la personalidad de González

Graciela Brurea, psicóloga forense oficial, fue una de las primeras profesionales en declarar. González se había negado a realizar una pericia psicológica, por lo que su evaluación se realizó a partir del análisis de conductas vinculadas con el hecho investigado, en base al expediente.

Brurea sostuvo que el imputado presenta rasgos egocéntricos, narcisistas y psicopáticos y afirmó que, desde su interpretación profesional, existiría una “estructura psicopática”.

La especialista vinculó esa apreciación con la conducta que atribuyó a González en los momentos anteriores y posteriores al choque y con la manera en que, según su análisis, habría priorizado determinadas cuestiones personales antes de ocuparse de las personas heridas.

Pero la conclusión no fue compartida por otra de las especialistas oficiales.

Alejandra Morchio cuestionó el alcance del informe y sostuvo que no resulta posible determinar la existencia de una estructura psicopática a partir del análisis de un único episodio.

La profesional explicó que para establecer un patrón de esas características sería necesario contar con elementos que permitan observar una conducta repetitiva y sostenida en el tiempo, algo que, según su evaluación, no puede inferirse exclusivamente de lo ocurrido durante el siniestro vial.

Así, la audiencia dejó planteada una divergencia técnica entre dos profesionales que intervinieron en la evaluación: Brurea sostuvo su interpretación sobre una estructura psicopática, mientras Morchio consideró que esa conclusión no puede establecerse con los elementos analizados.

Será el juez quien deba valorar esas posiciones junto con el resto de la prueba incorporada al debate.

Las evaluaciones sobre Alexa

Otro de los momentos centrales de la jornada estuvo relacionado con las evaluaciones psicológicas de Alexa Miranda.

La magíster María Scarafia, perito psicóloga oficial, señaló que la joven presenta un trastorno por estrés postraumático. La especialista describió un cuadro de daño psíquico grave y describió las posibilidades de evolución en función de las condiciones físicas y psicológicas derivadas del hecho.

Scarafia también indicó que, de acuerdo con su evaluación, no existían antecedentes de vulnerabilidad psicológica previa que explicaran el cuadro actual y consideró que el siniestro actuó como desencadenante.

La perito planteó la necesidad de un tratamiento psicológico continuado con profesionales especializados en trauma, debido a la complejidad del cuadro evaluado.

Laura Ballesio, perito de control, coincidió en términos generales con esa valoración, aunque agregó que podría ser necesario sostener tratamiento terapéutico y psiquiátrico durante un período prolongado, eventualmente de por vida.

Ballesio también se refirió al impacto que la situación de Alexa produjo en su entorno familiar.

Las profesionales evitaron presentar la situación como una cuestión estática y remarcaron la necesidad de asistencia especializada. Los detalles expuestos durante la audiencia forman parte de una prueba pericial que deberá ser valorada por el tribunal junto con los demás elementos del expediente.

La situación de Marina

En relación con Marina Szulewicz, las especialistas señalaron la presencia de un trastorno por estrés postraumático y describieron dificultades que afectan distintos aspectos de su vida cotidiana.

La descripción de las pericias permitió incorporar al debate una dimensión diferente de la tragedia: además de la reconstrucción de la mecánica del choque y de sus consecuencias físicas, el tribunal comenzó a conocer el impacto psicológico que el hecho tuvo sobre las sobrevivientes.

Por tratarse de información vinculada con la intimidad y la situación personal de las víctimas, los datos expuestos durante la audiencia deben ser entendidos dentro de su finalidad estrictamente pericial y judicial, evitando convertir esas circunstancias en elementos de exposición innecesaria.

Lo que viene: agosto y septiembre serán claves

La octava audiencia no significó el cierre inmediato del juicio. El cronograma definido contempla todavía nuevas jornadas de producción de prueba durante agosto.

La próxima audiencia está prevista para el viernes 21 de agosto, cuando declararán nuevos testigos.

El debate tendrá otra jornada el viernes 27 de agosto, también destinada a la incorporación de testimonios.

Luego llegará una instancia decisiva: el martes 8 de septiembre están previstos los alegatos de la Fiscalía y la querella.

La defensa de González tendrá su turno posteriormente, el lunes 28 de septiembre.

De esta manera, el juicio se extenderá hasta fines de septiembre. Una vez concluidos los alegatos, quedará pendiente la resolución del juez Santiago Camogli, con fecha a establecer.

Una etapa final que reunirá toda la prueba

La jornada de este miércoles dejó dos discusiones diferentes que ahora deberán ser incorporadas al análisis general del tribunal.

Por un lado, la controversia entre las especialistas sobre la posibilidad de establecer una estructura psicopática en González a partir de las conductas analizadas. Por otro, las conclusiones de las pericias sobre las consecuencias psicológicas que presentan las dos sobrevivientes.

Estos elementos se suman a la prueba producida en las jornadas anteriores, entre ella la reconstrucción técnica del choque presentada el martes por los peritos Ramiro Ojeda y Álvaro Zaragoza.

En esa oportunidad, los especialistas ubicaron el impacto completamente sobre el carril por el que circulaba el Renault Sandero y estimaron en alrededor de 90 kilómetros por hora la velocidad de ese vehículo y en 89,42 km/h la del BMW conducido por González. También establecieron que el Sandero realizó un sobrepaso en un sector con doble línea amarilla y contemplaron una maniobra de esquive del BMW, aunque sin poder determinar el lugar exacto donde comenzó.

Ahora, el proceso judicial entra en una etapa en la que las diferentes pruebas deberán ser analizadas en conjunto. Los testimonios, las pericias psicológicas, médicas y accidentológicas y el resto de la evidencia serán parte de la valoración que precederá a los alegatos y, finalmente, a la sentencia.