El innovador equipo funciona con aceite dieléctrico vegetal elaborado a base de soja y será distribuido en más de 204 cooperativas eléctricas. La iniciativa busca transformar la red energética con tecnología biodegradable, mayor seguridad y menor impacto ambiental.
Córdoba dio un paso inédito en materia de infraestructura energética al presentar en Quilino el primer biotransformador de Argentina, un equipo de distribución eléctrica que reemplaza los aceites minerales tradicionales por un fluido dieléctrico de origen vegetal, biodegradable y elaborado a partir de soja.
El dispositivo, desarrollado bajo el programa BIOTRAFO, cumple con estándares internacionales y ya comenzó a operar en localidades del norte provincial. Sin embargo, el verdadero alcance del proyecto se proyecta hacia el futuro: el Gobierno provincial anunció que la tecnología será distribuida progresivamente a las más de 204 cooperativas eléctricas que abastecen cerca del 70 por ciento del territorio cordobés.
La primera etapa contempla la adquisición de más de 250 biotransformadores destinados especialmente a zonas rurales y agroindustriales, donde la confiabilidad del suministro y la reducción del riesgo ambiental resultan determinantes para la actividad productiva.
Además de ser 100 por ciento biodegradables, estos equipos presentan una elevada resistencia a la ignición, pueden trabajar bajo condiciones más exigentes y cuentan con sistemas de seguridad antivandálica incorporados.
La iniciativa forma parte del plan provincial de Bioestaciones Eléctricas Inteligentes, una estrategia orientada a modernizar la infraestructura energética mediante soluciones tecnológicas con criterios de sostenibilidad y eficiencia.

