El Municipio apunta a que los sobrantes de alimentos de cada escuela de Villa Dolores sean recolectados por la Dirección de Bromatología e Higiene para abastecer a los comedores solidarios de la ciudad.
Maximiliano Rivarola, intendente de Villa Dolores, advirtió ante la prensa local (foto) que las condiciones sociales han empeorado a causa de la crisis y que, ante esto, la Municipalidad “se ha planteado el desafío de que ningún vecino pase hambre”.
“Aquí tenemos realidades de hambre, de falta de comida”, dijo el mandatario dolorense, al tiempo que subrayó: “Espero que el presidente (Javier Milei) encuentre la solución a la crisis, porque somos los intendentes los que tenemos que salir a paliar graves realidades. Los vecinos no van a golpear las puertas de la Casa Rosada, vienen y golpean las del Municipio”.
Ante esto, Rivarola comentó que se han reforzado partidas sociales, se trabajará articuladamente con los comedores sociales y se aprovecharán los alimentos que sobran del PAICOR, que “antes se tiraban”.
Nueva modalidad
Increíblemente, la orden que ha imperado durante los últimos años era la de tirar a la basura los sobrantes de alimentos del PAICOR, porque estaba totalmente prohibido donarlos. Tanto es así que los auxiliares del programa provincial en cada escuela podían perder su trabajo en caso de ser descubiertos incumpliendo la insensata orden.
Así, año tras año, miles de kilos de comida se tiraban cuando podrían haber cubierto una necesidad social básica.
“Hoy los alimentos que sobran del PAICOR son controlados por la Dirección de Bromatología e Higiene del Municipio y luego entregados a comedores solidarios. Por ejemplo, un total de 20 personas vulnerables pudieron comer con lo que sobró en una jornada en la Escuela Comercial”, reveló el intendente sobre esta nueva modalidad que empieza a poner en funcionamiento.
Intervención
“En el Municipio tomamos intervención porque queremos que el PAICOR sea un programa que realmente beneficie a nuestros chicos. Si un menor no come, no puede estudiar. Estamos convencidos de que debe haber un plato de comida para cada uno de los que lo necesiten y que debe haber un control del sistema”, puntualizó Rivarola.
En este sentido, el titular del Departamento Ejecutivo dijo: “Estamos visitando todos los establecimientos educativos para avanzar en el control de las raciones, la calidad de la comida y el cumplimiento de los proveedores, así podemos lograr un mejor funcionamiento de este programa provincial en beneficio de nuestros chicos y chicas”.
Un solo plato
Rivarola comentó que “muchos niños solamente tienen la posibilidad de comer una sola vez al día y, teniendo en cuenta esta gravísima realidad, no podemos permitir que los menores coman mal”.
“En eso se basa el compromiso que hemos asumido con el Gobierno de Córdoba al hacernos cargo este año del PAICOR. Incluso hemos manifestado ante la Provincia que si los fondos no son los adecuados para hacer frente al servicio, vamos a devolver la administración del programa”, señaló el mandatario, al tiempo que concluyó: “Hoy el PAICOR está funcionando bien y va a ser cada vez mejor en la medida de que sigamos ajustando su funcionamiento”.