La legisladora Gloria Pereyra reveló que se ha planteado alejarse de la política luego de conversaciones con sus hijos. Contó también en declaraciones a El Ciudadano, que vivió con susto la aparición de un nódulo mamario que le hizo replantearse aspectos de la vida. Dijo, además, que está a disposición de la Justicia ante la denuncia por irregularidades en su gestión como intendenta. También se refirió a la relación con su padre Juan, sobre quien tuvo palabras de elogio. Por otra parte, consideró que Maxi Rivarola le soltó la mano y lanzó que el mandatario está integrándose al peronismo; ante esto, analiza pedirle la renuncia al espacio Movimiento Ciudadano, que ella lidera.
-Después de tantos años en el Ejecutivo, ¿cómo se encuentra en lo personal con la función legislativa?
-Me sentí rara al principio, porque no es lo que supe hacer como contratada, funcionaria de gabinete y luego como intendenta. Son cosas totalmente distintas. He estado estudiando y me sigo preparando para esta nueva tarea.
-Viene planteando en la Unicameral serias críticas a la Provincia.
-Sí. La Legislatura ha venido funcionando como una escribanía durante muchos años. Hoy existe una oposición mayor. Desde el bloque del Frente Cívico y del interbloque de Juntos por el Cambio trabajamos con una mirada crítica.
Estoy muy agradecida a Luis Juez, quien me abrió las puertas, y a todos los compañeros del espacio. Me siento muy a gusto.
-Ha solicitado pedidos de informe sobre inundaciones registradas en el Hospital Villa Dolores en febrero, la falta de finalización de las escuelas PROA, el acueducto Traslasierra y la explotación del acuífero Los Cerrillos por parte de la empresa Fondomonte. ¿Qué puede decir al respecto?
-Las respuestas no han sido satisfactorias hasta el momento. En cuanto al Hospital, yo no estoy en contra del personal de salud; al contrario, tenemos que reivindicar su tarea. Los que realmente tendrían que dar la cara, no lo hacen. Y a raíz de esto que ventilé en la Legislatura, nombraron a un nuevo vicedirector en el nosocomio. Voy a seguir insistiendo con esta problemática. Faltan profesionales y aparatología.
En relación a Fondomonte, elevé otro pedido de informe sobre el estado del acuífero a Recursos Hídricos de la Provincia. La situación es sumamente preocupante. La verdad es lamentable. Queremos saber qué pasa y cómo se llegó a esto.
Y también queremos conocer sobre el acueducto, una obra millonaria que hoy está parada y que contempló una intervención en el murallón del dique. Como asimismo pretendemos respuestas sobre las inconclusas escuelas PROA de nuestra región.
Pretendo que podamos trabajar en conjunto con los legisladores para buscar soluciones que nos aquejan a todos.
-¿Estas circunstancias son fruto de falta de voluntad política?
-Por ejemplo en el tema salud, hubo muchos años en los que la gente que estuvo muy cerca de la gestión provincial, quiso hacer un negocio con el tema, porque sus amigos tenían clínicas. Acá hay un gran negociado.
-¿Piensa que hay “kiosquitos” que no se quieren tocar?
-A eso lo vamos a saber una vez que desenrosquemos el ovillo. Los ciudadanos necesitan que alguien haga valer sus derechos. En mi caso, muchos me ven combativa y con falta de diálogo, pero no es así. Lo que pasa es que es muy difícil poder concretar cosas cuando hay intereses de por medio y espacios políticos, como el peronismo, que se oponen.
Lamentablemente en la Legislatura se ve cómo se compran votos. Esos son los males de la política que no comprendo y que ponen en juego mi continuidad en la misma, porque son cosas muy feas.
-¿Se ha planteado retirarse de la política?
-Sinceramente, me he planteado retirarme de la política.
-Es difícil pensarla fuera de la política.
-La verdad que me lo he planteado. Lo he conversado con mis hijos. He vivido muchas cosas positivas en estos años, pero también ha existido lo negativo. Y eso, a ellos, les ha dolido. La política es así. Yo siempre he entendido que en esa función hay que ser empática y aferrarse a las causas nobles. Soy muy emocional en ese sentido.
-En el plano local, el intendente Rivarola anunció que creará un espacio político propio por fuera de Movimiento Ciudadano. ¿Cómo le cayeron esas declaraciones?
-El intendente está ido de Movimiento Ciudadano desde hace mucho tiempo.
-¿Se fue solo?
-Se fue solo. Ganó la elección y nos soltó la mano a quienes trabajamos incondicionalmente para él. Principalmente a mí, el intendente me soltó la mano. No sé si es porque no quería que una mujer lo guiará o ayudara.
Yo tuve mi tiempo para ser intendente. Me pasó que nunca quise que mi padre Juan me secundara en mi trabajo, porque cada uno tiene su impronta. Yo en eso iba a ser muy respetuosa y se lo dije a Maxi. Pero se soltó de la mano antes. Creo que lo ha dicho ahora, porque ya está ido al partido cordobés.
-¿El partido cordobés sería el peronismo?
-Exactamente. Está a las claras. Es una pena, porque mucha gente confió. A esto lo veía desde el año pasado. No lo quise hacer público en su momento, hasta ahora, porque los vecinos están cansados de este tipo de cosas de la política. Incluso hemos hablado en nuestro espacio para pedirle la renuncia de Movimiento Ciudadano, a él y a varios más.
Yo sostengo este partido porque considero que la política necesita de gente nueva, con principios, valores, ética y empatía por sobre todas las cosas. Movimiento Ciudadano no es Gloria, aquí puede estar cualquier persona. Yo de aquí a un tiempo a lo mejor haga un parate en el camino y tiene que venir gente joven y comprometida.
-¿Qué tiene para decir sobre la denuncia efectuada ante la Justicia por irregularidades en su gestión, vinculadas al uso de una tarjeta de crédito, entre otros ítems? ¿Y sobre las afirmaciones en el inicio de la gestión de Maxi, cuando se dijo que había dejado un Municipio en serias dificultades?
-He consultado con un abogado en Córdoba y me dijo que tenía para hacer dulce. Podría hacer denuncias por calumnias e injurias. Pero yo no soy así. No me voy a llenar de plata por la mugre que me tiraron a mí. Acá estoy. Esperando ir a la Justicia si me tiene que llamar, para decir lo que tenga que decir.
No tengo absolutamente nada que me haya robado. Lo pueden ver en mi declaración jurada en la Legislatura. Sólo tengo una casa que está a nombre de mi esposo, un auto que lo compré al vender una Farmacia… Siempre viví como cualquier hijo de vecino, con la plata día a día. No tengo nada de lo que la oposición puede imaginar. El tiempo es el que dirá. Yo nunca me serví de la plata del pueblo. La gente que realmente me conoce sabe cómo es Gloria.
Lo que pasa es que la oposición tiene que hacer lo suyo, porque si no terminan vegetando y muriendo. Tienen que ir a matar a la madre del borrego, que en este caso soy yo. La oposición es la que me hizo grande a mí y sigue nombrando a Gloria.
La que hizo centros vecinales y más de 300 cuadras de adoquinado, fue Gloria con su gente. Si hubiera robado tanto, cómo fue posible tener una Municipalidad saneada, en pandemia incluso, y hasta con plazos fijos en el banco. Cuando uno no roba y administra bien, se pueden hacer muchas cosas.
-Cuesta mucho imaginarla lejos de la política. ¿Volvería como concejala, considerando que está en uso de licencia, o a ser candidata a intendente?
-En este momento digo que no. No sé qué irá a pasar mañana. Hoy, la verdad que no. No sé qué pasará más adelante. Me ha cambiado la vida y estoy enfocándome en mí. Antes de terminar la gestión como intendenta, me encontraron un nódulo en una mama y reflexioné que hay que pensar también en uno.
-¿Ahora está bien?
-Estoy bien gracias a Dios. No fue nada. Me hicieron la biopsia y salió todo bien. Pero estuve cortando clavos y uno se plantea muchas cosas, entiende que la vida pasa por otro lado. Es que mi temperamento es muy emocional. Me pongo siempre en los zapatos del otro y me duele cuando la gente tiene problemas. Han sido muchos años de estar las 24 horas los 365 días del año. En eso le estoy agradecida a mi padre, con esa sangre tan trabajadora. Lo aprendí de él.
-¿Cómo está la relación con Juan? ¿Ha mejorado, tiende a mejorarse, espera que mejore?
-En realidad está igual. Él está en su casa y yo en la mía. Lo quiero y respeto a la distancia. Los caracteres son muy diferentes, pero no por eso deja de ser mi padre y ni dejo de tener ese sentimiento para con él.