Con el inicio de enero cada vez más cerca, el Valle de Traslasierra comienza a mostrar señales concretas de movimiento turístico y expectativas alentadoras de cara a la temporada alta. Consultas en aumento, reservas que empiezan a confirmarse y una marcada preferencia por el turismo interno configuran el escenario previo a las fiestas de fin de año y al mes de enero, tradicionalmente el más fuerte para la región.
Desde San Javier, el director de Turismo Juan Russo señaló que ya se registra un buen nivel de reservas, especialmente para Año Nuevo y la primera quincena de enero. Destacó además una tendencia que genera optimismo en el sector: las estadías son más prolongadas que en la temporada anterior. “Este año aparecen reservas de cinco y hasta siete días, algo mucho más alentador”, explicó, al tiempo que indicó que también se observa una vuelta a la reserva anticipada, sin dejar de lado al turista que define su viaje a último momento.
En Villa de las Rosas, el panorama es similar en cuanto a las consultas, aunque todavía sin números cerrados de ocupación. Así lo indicó el titular del área de Turismo, Pini Ramírez, quien remarcó que históricamente el grueso de las reservas se concreta luego de Navidad. “Es a partir de ese momento cuando empieza a generarse el movimiento fuerte, porque muchos eligen venir directamente a pasar los primeros días del año acá”, sostuvo.
Por su parte, Mina Clavero ya mostró indicadores positivos en la previa de la temporada. Desde la Dirección de Turismo Alberto Pérez informó que el último fin de semana se alcanzó un 30 por ciento de ocupación, un porcentaje elevado para un período que suele ser más tranquilo. Este movimiento inicial se vincula principalmente con quienes eligen el destino para pasar las fiestas, tanto Navidad como Año Nuevo. En ese contexto, remarcó que las reservas efectivas suelen cerrarse muy cerca de la fecha, una modalidad cada vez más habitual.
Además, desde el principal polo turístico de Traslasierra expresaron expectativas de mejora respecto de la temporada pasada, con un mayor nivel de consumo y un incremento del turismo interno. La menor brecha de costos con el exterior aparece como un factor que podría favorecer la elección de destinos nacionales, entre ellos la región.
Con estos indicadores preliminares, Traslasierra comienza a transitar el inicio de la temporada estival con señales positivas. Si bien enero será determinante para consolidar los números, el movimiento previo y las proyecciones del sector permiten anticipar un verano con buen nivel de actividad turística en el oeste cordobés.

