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Riveros, genocida nacido en Villa Dolores, condenado a perpetua

El genocida nacido en Villa Dolores, Santiago Omar Riveros, tiene una nueva condena de prisión perpetua, por delitos de lesa humanidad. El Tribunal Oral Federal N° 1 de San Martín lo halló culpable del secuestro, las torturas y el homicidio calificado de Mario Hernández, ocurrido en 1976.

“Se trata de la 13 condena a perpetua que afronta Riveros por su responsabilidad criminal en el genocidio de la última dictadura cívico-eclesiástica-militar”, informó la Comisión de Derechos Humanos por la Memoria, la Verdad y la Justicia de Traslasierra.

Riveros fue condenado a prisión perpetua e inhabilitación absoluta y perpetua al haber sido hallado coautor penalmente responsable de los delitos de allanamiento ilegal, robo agravado, privación ilegítima de la libertad agravada por el uso de violencia y amenazas, imposición de tormentos agravados por ser la víctima un perseguido político, homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con alevosía y el concurso premeditado de dos o más personas.

Hernández, de profesión abogado, tenía 39 años cuando fue secuestrado por un grupo de tareas en mayo de 1976 llegando a su casa en Beccar, del Gran Buenos Aires.

Esa patota secuestradora, además de destruir su vivienda y de robarse su vehículo, lo llevó a “El Campito”, centro clandestino de detención en Campo de Mayo, donde Riveros era su titular.

Después de sufrir torturas, el abogado fue arrojado en uno de los vuelos de la muerte. Su cuerpo apareció en las aguas del Río de la Plata, cerca de Ensenada. La Policía bonaerense le tomó huellas digitales y lo inhumó en el Cementerio de La Plata, sin identificar.

Tiempo atrás la Cámara Federal entrecruzó datos e identificó aquellas huellas tomadas al cuerpo de Mario con las que él, en vida, había dejado en la Policía Federal al tramitar su pasaporte. Con esta información, en 2019 se rectificó la partida de defunción de Hernández.