El miércoles 30 de noviembre no será un día más: comenzará finalmente el juicio contra Juan José Murúa, imputado por el femicidio de Marisol Rearte y su hija Luz Morena Oliva, que en ese momento tenía dos años.
Hasta octubre de 2018, Marisol y su hija estaban desaparecidas, hasta que en la localidad de Los Pozos, unos perros encontraron restos humanos que se lograron identificar como pertenecientes a la madre.
La Instrucción de la causa considera a Murúa supuesto autor de los delitos de “homicidio calificado por el vínculo y por mediar violencia de género –femicidio– y homicidio simple, en concurso real”.
El desarrollo del esperado juicio tendrá lugar en la Cámara del Crimen y Correccional de Tribunales de Villa Dolores. Será presidente el juez Santiago Camogli, que estará acompañado de Carlos Escudero y Facundo Gil.
La audiencia tendrá la particularidad de ser con jurados populares, que ya fueron seleccionados: ocho jurados titulares (cuatro femeninos y cuatro masculinos) y seis suplentes.
Cabe recordar que Murúa cumple una condena en el Complejo Penitenciario Pampa de las Salinas de San Luis por otro femicidio, el de Brenda Arias. En 2020 se fugó y fue recapturado.
La desaparición de Marisol Rearte y su hija conmovió a la comunidad local y a toda la provincia. Multitudinarias marchas reclamaron justicia a lo largo de los años.
El hecho
El Ministerio Público Fiscal (MPF), en un repaso sintético de los hechos, refiere que el femicidio de Marisol y su hija se habría cometido la noche del 2 de febrero de 2014, cuando la mujer habría acordado encontrarse con el imputado Murúa, con quien un año antes había mantenido una relación sentimental por algunos meses.
Murúa habría pasado a buscar por su vivienda de Villa Las Rosas a Rearte con su hija, desde donde se dirigieron a la zona del Dique La Viña. En un lugar no determinado, «probablemente en inmediaciones del Murallón del Dique», estima la Fiscalía, Murúa habría atacado a Rearte con golpes que le provocaron pérdida de sangre y habrían precipitado su muerte; tras lo cual habría hecho lo propio con la niña.
Tras ello, el imputado «habría enterrado u ocultado el cuerpo de Marisol en algún lugar no determinado por la Instrucción, pero presumiblemente en las inmediaciones del Dique», indica el MPF.
Hasta 2018, se desconoció por completo el paradero de la mujer y su hija, hasta que el cráneo de Rearte fue encontrado el 1º de noviembre de ese año, camino al Dique La Viña.
Se presume que Murúa habría terminado con la vida de ambas, en un contexto de violencia de género, considerando el antecedente de que el imputado ejercía sobre ella actos de violencia e intimidación, por su condición de mujer.
Denuncia
Si sos víctima de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda, comunicate a la línea nacional y gratuita 144, que funciona todos los días del año, las 24 horas. También podés dirigirte al Polo Integral de la Mujer (teléfono 0800 888 9898, Entre Ríos 680, Córdoba Capital).

