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Temporada turística en Traslasierra: creció la ocupación en enero, pero preocupa la caída del consumo

El mes de enero dejó números positivos en términos de ocupación turística en el Valle de Traslasierra, con un crecimiento interanual respecto a 2025 y picos cercanos al lleno total en algunas localidades. Sin embargo, intendentes y operadores advierten que la rentabilidad está condicionada por un fuerte freno en el consumo y una marcada concentración del turismo en los fines de semana.

La temporada turística 2026 en el Valle de Traslasierra mostró durante enero un desempeño superior al registrado en igual período del año pasado. Los datos relevados por municipios y áreas de turismo confirman un crecimiento interanual significativo en los niveles de ocupación, con la localidad de Nono liderando el ranking regional y alcanzando picos cercanos al lleno total en uno de los fines de semana del mes.

También se registraron buenos niveles de ocupación en destinos tradicionales como Minas Clavero, Villa Cura Brochero, Villa de las Rosas y San Javier y Yacanto, situando a Traslasierra como uno de los polos turísticos más elegidos del interior cordobés durante el verano.

No obstante, el balance que realizan intendentes y operadores privados es prudente. Coinciden en calificar la temporada como “aceptable”, aunque lejos de ser excepcional. El principal motivo es la fuerte desigualdad entre fines de semana y días hábiles, donde el movimiento turístico desciende de manera considerable.

A esta situación se suma un factor clave: el consumo. Desde la Dirección de Turismo de Mina Clavero fueron contundentes al señalar que existe “un grave problema con el consumo”. Los turistas llegan, ocupan alojamientos, pero cuidan cada peso, lo que impacta de lleno en rubros como gastronomía, comercio y actividades recreativas.

En el caso de Mina Clavero, enero cerró con un promedio del 77% de ocupación sobre una capacidad aproximada de 11.000 plazas. Un porcentaje positivo en términos estadísticos, pero que no se traduce necesariamente en una mejora sustancial de la rentabilidad.

El escenario se complejiza además por el crecimiento sostenido de la oferta turística en el valle. Más alojamientos, más propuestas gastronómicas y más prestadores implican que la recaudación se distribuya entre un mayor número de actores, en un contexto de costos elevados y márgenes cada vez más ajustados.

Con este panorama, las expectativas están puestas ahora en el fin de semana XXL de Carnaval —del sábado 14 al martes 17 de febrero—, considerado clave para sostener la temporada. Luego de esa fecha, estiman que la actividad turística de verano llegará prácticamente a su fin.

El desafío que comienza a plantearse en Traslasierra es de fondo: avanzar hacia un modelo turístico que trascienda los meses de verano. Propuestas como el Camino del Vino, el Camino del Olivo, actividades culturales, artísticas, deportivas y eventos de alcance regional aparecen como alternativas para posicionar al valle como un destino atractivo durante todo el año.