El Ministerio de Ambiente de la provincia de Córdoba está trabajando en la implementación de un programa por el que se busca transformar los vertederos y basurales que hay en todo el territorio en parques de la economía circular donde se trabaje fuertemente con la recuperación de los materiales que llegan a disposición.
Los datos oficiales publicados en la página web del Gobierno provincial hablan de más de 300 basurales a cielo abierto en Córdoba, sobre los que hace más de 20 años se ensayan propuestas y acciones de regionalización que hasta ahora no dieron los resultados esperados.
Según adelantó al rotativo La Voz la ministra de Ambiente, Victoria Flores, se trata de un programa de gestión de los residuos sólidos urbanos que se enfoca en el cómo se trabaja con los desechos en las distintas localidades y ciudades de la provincia.
De acuerdo a la información publicada por el tabloide, el programa está basado en principios de la economía circular, que apuntan a la separación en origen, concertación público-privada para el tratamiento y comercialización de los materiales recuperados, y la vinculación con empresas que demanden esos residuos.
El objetivo que maneja Ambiente es que se creen parques regionales de economía circular que reciban residuos de localidades a un radio de 50 kilómetros, sin importar el departamento en el que estén radicadas.
Cambio de paradigma
El trabajo de Ambiente tiene un fuerte componente educativo, ya que implica un cambio de paradigma sobre todo el proceso de gestión y disposición de los residuos sólidos urbanos, consigna La Voz.
Flores enfatizó al tabloide que cada región posee sus propias particularidades, por lo que es necesario adaptar las estrategias a las necesidades y características específicas de cada área.
Asimismo, resaltó la importancia de cambiar el enfoque de los vertederos hacia los parques de economía circular, donde los residuos se consideren materia prima en lugar de desechos.
A la vez se apunta a que los municipios separen en origen la basura: por un lado, lo seco y, por otro, lo húmedo. “Entonces, el municipio separa en origen lo que puede manipular. Lo que no puede manipular tienen que venir al parque de economía circular, pero fraccionado. Entonces, trae el residuo seco y lo separa en el predio, con la poda y los escombros”, explicó Flores.
Para ello cada parque debería contar boxes de separación de elementos reciclables, con una chipeadora de poda y, cada tanto, la asistencia de un molino de escombros para convertirlos en granulado 020. Todos los elementos serían de este modo reciclados.
“A cada tipo de residuo le tenemos que encontrar la salida. En eso estamos. Es una etapa muy difícil. Porque es la más complicada por el cambio que implica”, comentó Flores.
En ese punto, trabaja el área de Empleo Verde relevando si hay cooperativas, organizaciones o empresas que trabajen con los materiales recuperados. “Los capacitamos sobre cómo trabajar esos materiales y cómo hacerlos circular”, agregó la ministra al rotativo.