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Prisión perpetua para Murúa por el crimen de Marisol y Luz

Culminó en Tribunales de Villa Dolores el juicio contra Juan José Murúa (35), acusado de homicidio calificado por el vínculo y femicidio, en perjuicio de Marisol Rearte y su hija Luz Morena Oliva.

El femicida recibió cadena perpetua en el juicio presidido por el juez Santiago Camogli, en una pena unificada al considerarse que cumple igual condena por el homicidio de Brenda Arias, una jovencita de 19 años, en San Luis.

El jurado popular entendió que Murúa ha sido el responsable del femicidio de Marisol y Luz Morena. El fiscal de Cámara Sergio Cuello y el querellante Eduardo Cuneo habían solicitado la prisión perpetua.

Murúa, quien cumplirá la sentencia en San Luis, tuvo una relación con Marisol unos meses previos a su muerte. Según la investigación, se habría reunido con la jovencita de 18 años para retomar el contacto sentimental que tenían. Ante la negativa, procedió a golpearla hasta asesinarla junto a su hija de dos años, en 2014.

En el primer día del juicio, el acusado negó tener vínculo con la muerte de Marisol y la niña, y se declaró inocente. En este sentido, su abogado defensor, Luis Castro, aseguró en las audiencias que no hay prueba alguna que inculpe a su defendido.

A lo largo del juicio, varios testigos indicaron que allegados al asesino revelaron que éste mató y procedió a tirar los cuerpos de las víctimas desde el murallón del Dique La Viña hacia el espejo de agua.

El 31 de octubre de 2018, un hombre que regresaba a su vivienda ubicada en el camino que une al embalse transerrano con Los Pozos, encontró a sus perros, durante la noche, con restos óseos humanos. Inmediatamente se comunicó con la Policía.

Desde ese primer momento se relacionó el hallazgo con Marisol y el nombre de Murúa. La peor sospecha fue confirmada tiempo después: los restos óseos que fueron hallados en cercanías del espejo de agua, de acuerdo al resultado del cotejo de ADN, pertenecían a Marisol.