Por sexto día consecutivo, la provincia de Córdoba se encuentra asediada por incendios forestales que han dejado un panorama devastador. Con viviendas destruidas, vecinos evacuados y animales muertos, la situación es crítica. En este contexto, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) ha compartido imágenes aéreas que ilustran la magnitud de los daños causados por el fuego.
Las fotografías satelitales, proporcionadas por los profesionales de la Unidad de Emergencias y Alertas, revelan el impacto de los incendios. En total, se han quemado 43.490 hectáreas en los últimos días. Sin embargo, desde julio de 2024, el fuego ha arrasado con 69.000 hectáreas, una cifra alarmante que pone de manifiesto la gravedad de la situación.
Los focos de incendio continúan activos en Salsacate, Villa Berna y Capilla del Monte, donde el fuego se ha ramificado en dos frentes: uno que avanza hacia San Marcos Sierras y otro que se dirige hacia el norte de La Granja, en la región de Sierras Chicas. La propagación de las llamas se ve favorecida por las condiciones climáticas adversas, que han contribuido aún más a que se declare otra jornada con riesgo extremo de incendios en la provincia.
Las autoridades están trabajando arduamente para contener los incendios, pero las dificultades son numerosas. Las temperaturas y la sequedad del ambiente complican aún más las tareas de extinción. Los bomberos y brigadistas, junto con voluntarios, se enfrentan a un enemigo implacable, mientras que la comunidad se ve obligada a evacuar sus hogares para salvaguardar sus vidas.
La situación es preocupante no solo por los daños materiales y ambientales, sino también por el impacto emocional en los habitantes de la zona. Las imágenes compartidas por la CONAE son un recordatorio contundente de la fragilidad del entorno y la necesidad de tomar medidas preventivas para evitar que tragedias como esta se repitan en el futuro.
Con el fuego aún activo y el riesgo de nuevos focos, la provincia de Córdoba enfrenta una de sus peores crisis ambientales. La solidaridad de la comunidad, el trabajo de las autoridades y la concientización sobre la prevención de incendios se vuelven más cruciales que nunca en este contexto de emergencia.
• Foto satelital: el fuego en Chancaní.