La fuerte disminución de los fondos que reciben las administraciones locales encendió alertas en intendentes de toda la provincia. La baja actividad económica impacta en la recaudación y complica la prestación de servicios esenciales.
La coparticipación que reciben los municipios de la provincia de Córdoba registró una caída del 22,7% respecto a la quincena anterior, generando preocupación en intendentes y equipos de gestión de distintas localidades. Así se los expuso desde el gobierno de Villa Dolores.
La reducción se produce en un contexto de menor actividad económica, lo que impacta directamente en la recaudación y, en consecuencia, en los recursos que se distribuyen a las administraciones municipales.
Este escenario genera incertidumbre en las gestiones locales, que dependen de estos fondos para sostener servicios esenciales. Entre ellos se encuentran la limpieza urbana, el mantenimiento de calles, la recolección de residuos, la atención sanitaria y la ejecución de obras públicas.
La disminución de ingresos obliga a los municipios a revisar prioridades y reorganizar recursos para garantizar el funcionamiento cotidiano de cada localidad.
Además, desde distintos sectores remarcan que la Provincia continúa realizando aportes significativos a la Nación, mientras que los recursos que retornan desde el gobierno nacional registran una disminución.
Este panorama financiero vuelve a encender señales de alerta en las administraciones locales, que observan con preocupación la evolución de los ingresos en un contexto económico complejo y con demandas crecientes por parte de la comunidad.

