Lejos de la mirada de la opinión pública, culminó un juicio por gatillo fácil que involucró a la Policía de Córdoba. El hecho ocurrió en 2014, cuando el ex policía Mariano Martínez hirió con un arma reglamentaria al joven Damián Pérez, quien por las lesiones quedó parapléjico y por las secuelas falleció en 2022.
La Cámara en lo Criminal y Correccional de 11° Nominación de Córdoba impuso una pena de cuatro años de prisión a Martínez, por disparar por la espalda y causar gravísimas lesiones durante una persecución.
La determinación fue unánime y el agente fue condenado por el delito de lesiones gravísimas, con dolo eventual, agravadas por el uso de arma de fuego y abuso funcional. Además, se le impuso una inhabilitación especial por el mismo período.
En tanto, en base a lo dispuesto, Martínez y la Provincia deberán pagar una indemnización que supera los 30 millones de pesos.
El caso
En una de las jornadas de audiencia, testimonió el imputado Martínez, quien describió el momento en que se enteró por medio de la radio del móvil policial que habían interceptado un auto con tres jóvenes, en carácter de sospechosos, en el barrio Bella Vista de Córdoba.
Cuando llegó al lugar, de acuerdo a la versión del policía, uno de los sospechosos se había dado a la fuga. Ante esto, protagonizó una persecución, bajando una barranca hacia la Cañada, donde vio a Pérez (foto) a unos 25 metros.

El acusado describió que con las dos manos el joven le apuntaba con un arma dispuesto a tirarle. Ya casi bajando de la barranca a la altura de Pérez, el ex policía le disparó dos veces.
Sin embargo, en el transcurso del juicio no hubo testimonios sobre la existencia de armas entre los sospechosos. Por lo tanto, la querella argumentó que es un caso similar al de Blas Correas, al plantarse un arma para poder aminorar el delito que cometió Martínez.
Desarmado
La Justicia determinó que Pérez estaba desarmado en el momento en que recibió el disparo por la espalda. Además reconoció que fue víctima de actos de violencia institucional y declaró la falsedad ideológica del acta de inspección ocular y secuestro realizada por el comisario Rodolfo Ayala, donde se mencionaba el supuesto secuestro de un arma de fuego en el lugar de los hechos.

Cabe recordar que Martínez (foto) había sido absuelto en 2019 por el juez Daniel Ferrer Vieyra. Pero el abogado querellante Nicolás Turturro presentó un recurso de casación por el cual el Tribunal Superior de Justicia anuló el fallo y ordenó un nuevo debate oral y público, que derivó en la condena.
Martínez va a seguir en libertad hasta que se confirme la sentencia y debe residir en un domicilio citado y no cambiar el número de celular que se tiene de él, además de presentarse del 1 al 10 de cada mes donde disponga el Tribunal.
Por otra parte, la Justicia dispuso que se investigará a los tres policías que intervinieron en el hecho, por haber sido cómplices de plantar el arma.
La condena
“Para todxs sabe a poco la condena, porque es menos de lo que pidió el fiscal y es la mitad de los años que sobrevivió Damián con tan graves secuelas. La familia sólo quería escuchar que hallaban culpable al policía que arruinó la vida de Damián, por lo que se abrazaron conformes”, informó la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos de Traslasierra que, como ha ocurrido en otros casos de extrema sensibilidad en los que se ven vulnerados derechos fundamentales, acompañó a los familiares de la víctima en la búsqueda de la justicia, cumpliendo de este modo un valioso rol.

