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Caso Marisol: Murúa enfrenta el juicio asegurando ser inocente

Se desarrolla en Tribunales de Villa Dolores el juicio contra Juan José Murúa (35), acusado de homicidio calificado por el vínculo y femicidio, en perjuicio de Marisol Rearte y su hija Luz Morena Oliva.

La primera audiencia contó con los testimonios de cinco personas, participando los fiscales Sergio Cuello y Lucrecia Zambrana, con Santiago Camogli como presidente del Tribunal.

“Inocente”

Murúa habría tenido una relación con Marisol unos meses previos a su muerte. Según la investigación, se habría reunido con la mujer para retomar la relación sentimental que tenían. Ante la negativa, procedió a golpearla hasta asesinarla junto a su hija de dos años, en 2014. Luego escondió sus cuerpos.

En el primer día del juicio, el acusado negó tener vínculo con la muerte de Marisol y la niña, y se declaró inocente. Su abogado defensor, Luis Castro, aseguró que no hay prueba alguna que inculpe a su defendido.

Por su parte, Eduardo Cuneo, abogado de la familia Rearte, afirmó que hay pruebas suficientes para pedir una condena contra Murúa.

“Experimentado delincuente”

En la ocasión, el fiscal Cuello enumeró los delitos cometidos por Murúa, a quien calificó como un “experimentado delincuente”, que empezó su raid delictivo en 2003 con hechos de instancia privada contra una menor, continuando en 2003 con otro delito sexual contra una sobrina, por lo cual en 2004 lo internaron en un instituto.

En 2013, Murúa recibió una condena de cuatro años y dos meses del Tribunal de Villa Dolores por violencia de género contra su esposa. Mientras que en noviembre de 2018, fue condenado por el homicidio de Brenda Arias, en San Luis, a 38 años de reclusión, pena que cumple en La Botija, de esa provincia.

Complejidad

En este marco, Cuello indicó que la causa tiene nueve años de instrucción por su complejidad, considerando que recién en 2018 apareció el cráneo de Marisol en el Dique La Viña y que el cuerpo de la niña aún no ha sido encontrado.

Pero además es compleja porque hay otro componente importante: el miedo que han tenido los testigos de contar lo que sabían, por lo que será con prueba de indicios con los que se buscará llegar a la verdad de este caso.

Pruebas

En Tribunales, se leyeron las pericias psicológicas y psiquiátricas hechas al imputado por la licenciada Carolina Altamirano y por Romina Tarandino, respectivamente. Ambas refieren a la “inseguridad, impulsividad” y “escasa autoestima” de Murúa, pero indican que “el sujeto comprende sus actos, por lo que no reúne criterios de internación”.

Asimismo se dio lectura al informe realizado por Antropología Forense sobre el “material objeto de estudio” que tiene que ver con los restos cadavéricos hallados el 1 de noviembre de 2018, en inmediaciones del camino al Dique La Viña y que resultan compatibles -en su ADN- con los padres de Marisol.

Tres muertes

Del cúmulo de testimonios de destaca la declaración de la madre de Marisol, Ignacia Gutiérrez, quien detalló las últimas horas de contacto con su hija.

También el testimonio de la abuela paterna de Luz Oliva, Alicia Mattio. La mujer aseguró que su hijo Damián, papá de la niña desaparecida, murió en 2021 “de dolor”. Dijo que el joven “no dormía en la noche” y que le dio un ataque al corazón, por lo que considera que Murúa “se llevó a tres personas”.