Nuevamente ingresó al Congreso el proyecto de ley para evitar el uso de animales como “herramientas” de cacería. Con la legislación se busca cambiar la visión sobre el trato animal.
La iniciativa fue presentada este mes con la firma de la diputada Graciela Camaño, quien volvió a poner el proyecto a consideración luego que perdiera estado parlamentario al no ser tratado en comisiones.
“El uso de perros para la caza conlleva el ejercicio de un grado de crueldad y de violencia que es feroz, porque se lo fuerza a participar en matanzas crueles, violentas, agónicas, bajo los eufemismos de tradición, deporte y cultura”, argumenta Camaño en la presentación y destaca que son estos mismos eufemismos que sostienen y justifican “un lugar de poder que coloca al hombre como sometedor de todo lo viviente”.
El proyecto se focaliza en la situación de maltrato y violencia que implica la participación de perros en las actividades de caza, ya que a menudo los tienen encerrados o encadenados y se les niega atención veterinaria.
Durante el desarrollo de las cacerías algunos de los perros sufren heridas en los “agarres” por parte de los animales que están cazando, causándoles en muchos casos la muerte. Si el perro sobrevive, su continuidad queda librada a la decisión del cazador de acuerdo a que si considera que ese animal merece vivir.
Además, en el proyecto se argumenta que “muchos de los perros utilizados para la caza mueren también en los ataques, por lo que, además, las hembras están condenadas a reproducirse constantemente”.
En esa línea se destaca también que “es necesario visibilizar a las otras víctimas de esta actividad cruenta”, como los animales silvestres, que en el país incluye a un sinnúmero de animales, por ejemplo, paloma montera, paloma torcaz, paloma turca, liebre europea, peludo, vizcacha, perdiz chica, perdiz de monte -que refieren a lo que se considera como caza menor-; jabalí, ciervo colorado, antílope, ciervo axis, ciervo dama, muflón, búfalo, cabra salvaje, carnero, puma –lo que abarcaría la caza mayor-.
“Resulta necesario establecer una relación con los animales no humanos que supere el paradigma de la instrumentalización”, dice el proyecto de ley y recalca: “En la medida en que los seres humanos sigan considerando a los animales como de su propiedad, seguirán desplegando acciones de uso, de sometimiento y de violencia”.
Qué penas prevé
De acuerdo al proyecto, el que por cualquier título organizare, promoviere, facilitare o realizare actividades de caza con el uso de perros será reprimido con prisión de tres meses a cuatro años y multa de 25 a 100 veces el valor equivalente al 10% del valor del depósito establecido para la interposición del recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

