En los últimos 10 años sólo creció el empleo público, el empleo asalariado no registrado y el cuentapropismo. No hubo aumento de empleo asalariado registrado en empresas privadas.
La fuente del progreso es el trabajo. A través del trabajo las personas se desarrollan humana y profesionalmente, haciéndose artífices de su propio progreso. En Argentina la situación en este sentido es delicada.
¿En dónde se empleó la gente en la última década? Según información publicada por Ministerio de Trabajo y el INDEC se observa que entre los años 2012 y 2022: el empleo público aumentó en 740 mil personas, el empleo asalariado no registrado (“en negro”) creció en 700 mil personas y el empleo por cuenta propia creció en 1,3 millones de personas.
Estos datos muestran que los empleos que se crean son de baja calidad. Aproximadamente un cuarto del crecimiento de las ocupaciones es empleo público –mucho del cual es espurio–, otro cuarto es empleo asalariado “en negro” y la mitad restante es como cuenta propia.
Dentro del cuentapropismo, solo el 65% está registrado en el monotributo. Dentro del monotributo, apenas el 20% está en la categoría “D” o superior, lo que significa que obtienen una remuneración promedio mensual de $200 mil o más. Estos serían cuentapropistas con un nivel de ingreso que les permite no caer en la pobreza, en muchos casos trabajando para el Estado o para empresas eludiendo la normativa laboral.

