Durante un operativo de la FPA, se incautó por primera vez en la provincia una peligrosa droga sintética conocida como “caramelos locos”, de alto poder alucinógeno y estimulante. La sustancia fue identificada como dimetoxianfetamina.
La noche dejó al descubierto una nueva y preocupante realidad para las autoridades provinciales: por primera vez en Córdoba, la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) secuestró una droga de diseño conocida como “caramelos locos” durante un operativo de control realizado en una fiesta electrónica en Forja, en barrio Talleres Oeste de la Capital.
El evento, que reunió a cientos de jóvenes, fue objeto de una intervención preventiva con presencia policial dentro y fuera del predio, y con el apoyo de perros detectores de drogas pertenecientes a la División K-9. El resultado fue el secuestro de múltiples sustancias ilícitas: tussi, marihuana, MDMA, pastillas de éxtasis, y por primera vez en la provincia, golosinas adulteradas con dimetoxianfetamina, una sustancia psicoactiva con propiedades altamente peligrosas.
“Es una droga sintética, alucinógena y estimulante, mucho más potente que el LSD”, explicó el mayor Sebastián Pedraza, vocero de la FPA, y añadió: “Genera euforia, aumenta la temperatura corporal y distorsiona la percepción del tiempo y el espacio.”
El nombre popular de “caramelos locos” alude tanto a su forma de presentación —que simula dulces comunes— como a su acción en el organismo, que puede ser impredecible y peligrosa. Su formato es parte de una estrategia que busca enmascarar su consumo, facilitando el acceso en contextos como fiestas electrónicas o eventos masivos.
Según explicaron fuentes del Ministerio Público Fiscal, el consumo de este tipo de compuestos no solo representa un riesgo por sus efectos inmediatos, sino por la falta de control sobre su fabricación: “Son sustancias de laboratorio, muchas veces producidas sin estándares de calidad, cuya composición puede cambiar de lote a lote y potenciar su toxicidad”.
Durante el operativo en Forja se realizaron 45 procedimientos positivos por detección de estupefacientes. Los canes de la FPA revisaron sectores sensibles como baños, barras y accesos, colaborando en la localización de drogas ocultas.
El despliegue fue parte del plan estratégico de lucha contra el narcotráfico que se desarrolla en toda la provincia, coordinado por el Ministerio Público Fiscal. En el caso de los “caramelos locos”, se abre un nuevo frente en el combate al tráfico de sustancias de diseño, que suelen difundirse rápidamente por canales clandestinos y redes sociales.
La aparición de esta droga genera inquietud en el ámbito sanitario y educativo. Especialistas advierten sobre la necesidad de reforzar la prevención, la información y el control en eventos juveniles, ante la sofisticación de las formas de consumo y el uso de compuestos de difícil detección.
El fenómeno ya tiene antecedentes en otras provincias y países, donde se ha registrado su circulación bajo diferentes nombres y presentaciones. En todos los casos, el denominador común es el riesgo extremo para la salud mental y física de quienes lo consumen.
Con esta incautación, Córdoba se suma a la lista de jurisdicciones en las que el narcotráfico muta hacia nuevas fórmulas, cada vez más peligrosas y disfrazadas de inofensivas. La advertencia ya está hecha: los “caramelos locos” no son dulces, sino un cóctel químico de efectos impredecibles.