Pulsa «Intro» para saltar al contenido

Modifican la calificación legal en caso crimen y descuartizamiento

El juicio contra María Emilse Molina por el asesinato de Omar Eduardo Cabrera (foto) ha dado un giro significativo. La Justicia hizo lugar parcialmente al planteo de la defensa y resolvió cambiar la calificación del delito de homicidio calificado por codicia a homicidio simple.

El caso conmocionó a la región de Traslasierra por la brutalidad del crimen. Según la investigación, entre el 24 y el 27 de abril de 2024, en su vivienda del barrio Costa del Sol de Nono, Molina golpeó a Cabrera con un palo de amasar en la cabeza, causándole la muerte. Luego, descuartizó el cuerpo con una cuchilla, hirvió los restos y los distribuyó en bolsas, arrojándolos en senderos cercanos al Dique La Viña.

Inicialmente, la Fiscalía había considerado que el crimen fue motivado por la codicia, debido a que Molina buscaba evitar sus deudas y acceder a los bienes de Cabrera, utilizando su tarjeta de débito y realizando transferencias desde la aplicación Naranja del damnificado. Sin embargo, el Tribunal consideró que estas acciones no acreditan el «apetito desordenado de riqueza» necesario para sostener la calificación de homicidio calificado.

Un elemento clave en la decisión judicial fue la declaración del suboficial principal Carlos Marcelo López, quien durante un allanamiento en la casa de Cabrera encontró distintas sumas de dinero distribuidas en una caja de cartón y una bolsa de tela. En total, se hallaron $2.797.650. Para el Tribunal, si Molina hubiera actuado motivada exclusivamente por la codicia, podría haber sustraído ese dinero en lugar de llevar adelante el homicidio.

El juez José María Estigarribia, de Competencia Múltiple de Villa Cura Brochero, fue quien confirmó la elevación a juicio de la causa y, en su momento, desestimó el pedido de nulidad de las pericias psicológicas y psiquiátricas solicitado por la defensa de Molina. Dichos informes confirmaron que la acusada comprendió la criminalidad del hecho y actuó con plena conciencia.

Con la nueva calificación de homicidio simple, el proceso judicial se encamina a su etapa final, donde se determinará la pena que enfrentará Molina por el macabro asesinato de Cabrera.