Carlos Miguel Álvarez, conocido como “Pepito”, fue condenado a dos años y seis meses de prisión condicional por la Justicia de Villa Dolores tras ser hallado culpable de múltiples delitos, entre ellos amenazas y tenencia ilegal de armas de guerra. La sentencia fue dictada por el vocal de Cámara Raúl Alejandro Castro, de la Sala Unipersonal N° 1.
La investigación comenzó en Villa Cura Brochero y reveló que Álvarez poseía un arsenal en su vivienda. En base a la requisitoria fiscal de citación a juicio emitida en diciembre de 2022 y confirmada en marzo de este año por el Juzgado de Control, se lo declaró penalmente responsable de amenazas continuadas, amenazas calificadas por el uso de armas y tenencia ilegal de armas de guerra.
La condena es de cumplimiento condicional, lo que significa que el acusado no irá a prisión, pero deberá cumplir estrictas condiciones durante tres años. Entre ellas, fijar domicilio y no mudarse sin autorización judicial, someterse a la supervisión del Patronato de Liberados, presentarse periódicamente ante la Justicia y abstenerse del consumo de estupefacientes y abuso de alcohol. También deberá realizar 30 horas de trabajo comunitario en una institución pública.
Asimismo, la Justicia ordenó el decomiso y destrucción de las armas secuestradas. Se notificó a la víctima sobre la resolución y se emplazó a Álvarez a abonar la tasa de justicia en un plazo de quince días desde que la sentencia quede firme. El fallo busca imponer restricciones a la conducta del acusado y prevenir nuevos hechos delictivos.