La Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos de Traslasierra ha emitido un comunicado manifestando su repudio hacia la represión ejercida por el Gobierno nacional en el contexto de las recientes protestas vinculadas a los bajos salarios de los jubilados. En su declaración, la organización denuncia la «perversa brutalidad» con la que, según sostienen, el Estado ha invisibilizado los derechos adquiridos por los sectores más vulnerables de la población, entre ellos el derecho a la protesta.
El comunicado señala que el Gobierno «se encarniza con la parte más sensible del pueblo», invirtiendo recursos en operativos y armamento en lugar de atender las necesidades de los sectores empobrecidos. Según la Mesa de Trabajo, estas acciones no sólo oprimen a los más pobres, sino que también favorecen el crecimiento de las grandes fortunas, provocando un deterioro en la calidad de vida de jubilados, niños, enfermos, jóvenes y docentes.
Condena la organización el trato recibido por los jubilados en las manifestaciones, afirmando que fueron «golpeados y gaseados», ignorando su agotamiento físico y subestimando su derecho a levantar la voz. «Hoy acompañamos el reclamo justo de aquellos que, luego de toda una vida de trabajo, merecen un ingreso digno», subraya el comunicado.
Asimismo, la Mesa de Trabajo reafirma su compromiso de estar junto a los sectores que históricamente han luchado por sus derechos, como estudiantes, trabajadores, desocupados, pueblos originarios y movimientos feministas. La organización también invoca la memoria y el legado de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, recordando que el Congreso debe representar al pueblo y no a quienes oprimen sus derechos.
«Ya dijimos nunca más», concluye el comunicado, reforzando que la lucha por la igualdad y la justicia no terminará hasta que se alcancen estos objetivos.
• Crédito foto: Política Obrera.

