Hugo Martín Guzmán, un agente de la Policía de Córdoba, fue condenado a tres años de prisión en un juicio abreviado por abuso de autoridad y apremios ilegales. La pena es de ejecución condicional, lo que significa que no cumplirá la condena en prisión, y además se le impuso seis años de inhabilitación para ejercer cargos públicos.
Los hechos se remontan a 2017 en la Comisaría de Los Cerrillos, donde un hombre detenido por el robo de una garrafa fue golpeado brutalmente por Guzmán. Durante el juicio, el acusado admitió su responsabilidad, lo que facilitó el acuerdo abreviado.
El delito de apremios ilegales se refiere al uso indebido de la fuerza o violencia física por parte de funcionarios públicos en el ejercicio de sus funciones, violando los derechos de personas bajo su custodia.
En este caso, otros dos policías también enfrentaron cargos: Luis Daniel Maldonado y Jorge Rubén Olmedo. A diferencia de Guzmán, estos agentes no solicitaron el juicio abreviado, por lo que se llevó a cabo un juicio oral. El tribunal, compuesto por los jueces Santiago Camogli (foto), Facundo Gil y Carlos Escudero, con el fiscal Sergio Cuello, decidió absolverlos de los cargos.

