Los Bomberos Voluntarios de Villa de las Rosas lamentan la partida de «Lupita», la querida perra que se había convertido en una compañera inseparable del cuartel.
Adoptada como parte de la familia bomberil, «Lupita» vivía frente de la institución, pero pasaba la mayor parte de su tiempo junto a los bomberos, a quienes consideraba su segunda casa.
«Lupita» no sólo compartía su día a día con los bomberos, sino que también se ganó el cariño y afecto de todos.
Se le veía acompañándolos en las tareas diarias, disfrutando de sus comidas y descansando en el cuartel.
Su presencia brindaba alegría y confort a todos los que compartían esos momentos con ella.
Hoy, la recuerdan con profundo cariño, sabiendo que siempre permanecerá en sus corazones.
«Lupita» deja un vacío que será difícil de llenar, pero su memoria seguirá viva entre aquellos que tuvieron el privilegio de conocerla. Hasta siempre, «Lupita».
• Foto: Crédito Bomberos.