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Piden clausura de 30 y Pico por los permanentes disturbios

Con la firma de una treintena de vecinos de barrio Balneario de Villa Dolores, fue presentada una nota al Juzgado de Faltas de la Municipalidad en la que se solicita la clausura definitiva de un local nocturno que funciona los fines de semana en ese sector: 30 y Pico.

El clamor vecinal está fundado en las permanentes riñas callejeras, consumo descontrolado de alcohol en la calle, gritos, escapes libres de motocicletas y el alto volumen de la música, entre otras cuestiones que afectan al vecindario. Temen que se produzcan muertes en la vía pública.

La nota describe los serios problemas de seguridad pública durante los fines de semana cuando funciona el establecimiento y las penurias que atraviesan desde hace años.

Todos tienen alguna historia para contar: el joven que no puede visitar a su padre los fines de semana porque no puede dormir y por temor a lo que pueda ocurrirle; o el caso de los adolescentes que cuando salen no pueden regresar a casa por los disturbios terribles que se dan en la vía pública; o los vecinos que optan por irse a dormir a otra parte para poder descansar.

La nota

“La música a altísimo volumen altera el sueño de los vecinos, pero se agudiza en horas de la madrugada cuando se retiran los participantes, generalmente alcoholizados, provocando riñas masivas donde participan mujeres y hombres a lo largo de las calles Siria, López y Planes, y Costanera. Verdaderas batallas campales, gritos, llantos de mujeres e insultos generalizados. Se tiran con lo que encuentran. A eso se suman los participantes que aceleran sus motos con escapes libres, autos que también aceleran y hacen chirriar las cubiertas, picadas, logrando un  espectáculo propio de películas de terror”, indican en la nota los vecinos.

Y añaden: “A esto hay que sumarle los choques que se producen contra el arbolado público o vehículos estacionados”.

“¿Sera que tenemos que aportar nuestra tranquilidad, nuestro sueño, soportar la violencia que reciben nuestros hijos que se despiertan a la madrugada pegados a los vidrios de las ventanas, para que los dueños de este establecimiento generen ganancias repartiendo alcohol impunemente?”, cuestionan.

“Este contexto parece ficción, pero no es más que la triste realidad que soportamos hace años y no quisiéramos presenciar pérdidas de vidas en nuestro barrio”, indican, al tiempo que exigen el cierre definitivo del establecimiento.

Según expusieron, el sábado último se produjo una riña callejera en la que un hombre resultó con gravísimas lesiones: fractura de cráneo y de varias costillas, más perdida de piezas dentales, luego de recibir una feroz golpiza a la salida del boliche (foto).