Camilo Tallione, de 19 años, murió el pasado lunes por la noche tras haber recibido un disparo accidental de parte de un amigo, con quien había salido a cazar jabalíes al norte de la localidad puntana Buena Esperanza.
El grupo, conformado por cuatro jóvenes, se encontraba en la estancia «El Moro», cuando uno de ellos disparó su fusil calibre 30.6 al confundir algo que se movía con una posible presa, según informa El Diario de la República.
La víctima fatal recibió el impacto en la parte lateral izquierda de su cuello, dañando mortalmente sus arterias carótidas. Murió en el lugar, según reportó la Comisaría 19ª de Buena Esperanza, luego de recibir el informe del personal médico que llegó al lugar.
En el parte que reproduce la prensa, se detalla que los cuatro jóvenes se bajaron en la tranquera de la estancia y que tres de ellos se separaron para guiar a la piara (chanchos), “quedando el restante atrás de una loma esperando”.
Se describe también que “al observar un bulto y desconociendo que uno de los tres jóvenes se había quedado atrás”, se “efectúa un disparo con el fusil” y se “escucha que desde la oscuridad Tallione vocifera ‘me pegaste, me pegaste’”.
De acuerdo a la información vertida por la prensa, el joven herido caminó unos metros en dirección al tirador y se desvaneció ya sin vida.
El reporte indica también que el tirador comenzó a disparar al aire para llamar la atención de los dueños del campo, lo que consiguió para posteriormente dar aviso a emergencias y autoridades locales.
La causa quedó en manos del fiscal de la Segunda Circunscripción Judicial, Francisco Assat, y la investigación la lleva adelante personal de Homicidios de la Unidad II.
*Foto: Diario de La República.

