Luis Augusto Olmedo (foto), oriundo de Villa Dolores y extitular de la cátedra de Microbiología de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), enfrenta un juicio en la Justicia Federal por “extorsión continuada”, tras ser acusado de coaccionar a sus alumnos a que asistieran a su academia privada para ser aprobados en la materia que dictaba.
El Tribunal Oral N° 1 -integrado por los jueces Carolina Prado, Jaime Díaz Gavier y Julián Falcucci- juzga, además, a quien por entonces era la decana de Odontología, Mirta Mónica Spadiliero de Lutri, por el presunto incumplimiento de los deberes de funcionaria pública.
También enfrentan cargos dos presuntos ayudantes de Olmedo, sindicados como quienes regenteaban la academia del profesor: Adrián Casalis y Augusto Massimino.
La investigación sobre Olmedo comenzó en septiembre de 2020, cuando un grupo de estudiantes se animó a denunciar judicialmente que para aprobar la materia que dictaba el profesor tenían que pagar un curso externo de apoyo, con el cual lucraba el propio docente.
O sea, se trataba de una academia particular que “preparaba” a los estudiantes para sacarse la materia de encima y que no se le trabe la carrera.
Según la investigación impulsada por el fiscal Maximiliano Hairabedian, los hechos habrían ocurrido desde mediados de la década de los ’90 y mayormente desde abril de 2004, cuando Olmedo se convirtió en titular de la cátedra.
El caso cuenta con más de 51 testimonios de alumnos. Entre los relatos que figuran en el expediente aparecen denuncias de estudiantes que fueron reprobados hasta siete veces. Incluso, algunos de ellos aseguraron que luego de varios intentos de aprobar sin éxito, terminaron por abandonar la carrera.
El fiscal, en la acusación, habla de un aceitado, insidioso, perverso y exitoso sistema extorsivo por el cual los alumnos se veían obligados a hacer entregas de dinero a Adrián Casalis y Augusto Massimino (cómplices de Olmedo en la academia) para aprobar la materia.
Tal exigencia era cubierta por la fachada o simulación de un curso, bajo la amenaza que, de no hacerlo, se exponían en muchos casos a ser aplazados indebida y arbitrariamente.

