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Villa Dolores inauguró el Paseo Comercial del Centro y redefine su corazón urbano

Villa Dolores vivió este sábado 13 de diciembre una noche que quedará marcada en su historia urbana. En seis meses de ejecución, quedó oficialmente inaugurado el Paseo Comercial del Centro, una intervención integral que transforma de manera profunda la fisonomía y el uso del principal corredor comercial de la ciudad.

El acto fue encabezado por el intendente Maximiliano Rivarola, acompañado por integrantes del gabinete municipal, trabajadores, comerciantes y numerosos vecinos que se acercaron a celebrar la finalización de una obra largamente esperada. No se trató de una intervención menor: hacía más de 30 años que el centro no era abordado de forma integral, y la magnitud del cambio lo confirma.

Con una inversión superior a los 600 millones de pesos, financiados en su totalidad con fondos municipales, el nuevo paseo renueva la calle Belgrano, embellece el espacio urbano y fortalece el desarrollo comercial y turístico de Villa Dolores. Más de 100 trabajadores participaron activamente en el proyecto, aportando su esfuerzo para concretar una transformación que ya impacta en la vida cotidiana de la ciudad.

La inauguración se dio en un clima festivo y estuvo acompañada por la apertura oficial de la Temporada de Verano 2025/2026. Música en vivo, promociones comerciales y una fuerte participación vecinal le dieron marco a una noche que marcó un antes y un después para el centro urbano.

Un nuevo orden para el centro

El Paseo Comercial del Centro deja de ser solo un proyecto urbanístico para convertirse en un escenario cotidiano. Y con él llegan nuevas reglas que modifican la forma en que Villa Dolores convive, compra y circula en su núcleo comercial más importante.

En ese marco, el Concejo Deliberante aprobó una normativa clave que oficializa la denominación del paseo y redefine el uso de las veredas en todo el sector. La decisión implica un cambio sustancial: por primera vez en años, la ciudad adopta criterios más estrictos para ordenar el espacio público y unifica regulaciones que también alcanzan al Paseo Doña Jovita y al Paseo Santo Domingo, con el objetivo de integrarlos al circuito comercial de Plaza Mitre.

El fin de las veredas como vidrieras

Uno de los puntos que mayor repercusión genera es la prohibición de exhibir mercadería en las veredas. Durante décadas, esta práctica fue habitual para muchos comercios, ya sea como estrategia de visibilidad o como forma de extender el espacio de venta. Sin embargo, también fue señalada como una fuente de desorden, obstáculos para la circulación peatonal y deterioro estético.

La ordenanza aprobada establece un cambio de paradigma: los productos ya no podrán ocupar la vía pública. En un centro que aspira a consolidarse como paseo peatonal, la medida busca liberar el espacio, garantizar accesibilidad y construir un corredor visualmente más uniforme y ordenado.

Un régimen de sanciones que marca el tono

La normativa no se limita a recomendaciones. Define un régimen de sanciones que deja en claro la intención municipal de asegurar el cumplimiento. Las infracciones serán castigadas con multas equivalentes a entre 65 y 375 litros de nafta súper, calculados según el precio vigente al momento de la sanción. En caso de reincidencia, los montos se duplicarán.

Para los comerciantes, el escenario implica una adaptación inevitable. No solo deberán reorganizar la disposición interna de los productos, sino también asumir que la estética del paseo estará regulada y que las sanciones serán un instrumento efectivo para ordenar el entorno urbano.

Un paseo y una transición cultural

El Paseo Comercial del Centro ya está en marcha y comienza a delinear una nueva identidad para Villa Dolores. Veredas ampliadas, mobiliario urbano y un criterio estético uniforme acompañan una transformación que busca hacer del centro un espacio más atractivo para residentes y visitantes.

El desafío, sin embargo, no es únicamente arquitectónico. Supone una transición cultural: comerciantes, vecinos y transeúntes deberán adaptarse a una forma distinta de usar la calle. La vereda deja de ser un espacio flexible para convertirse en una pieza central del diseño urbano.