El verano empuja a miles de vecinos y turistas hacia los ríos de Traslasierra. El agua clara, las playas naturales y el paisaje serrano invitan a refrescarse, pero también exigen responsabilidad y atención permanente. Un episodio ocurrido días atrás en un balneario de la región volvió a poner el foco en la importancia de respetar las recomendaciones y confiar en el trabajo de los guardavidas.
Días atrás, una mujer de 65 años vivió una situación crítica en el Balneario Los Cedros. Mientras se encontraba dentro del río, comenzó a sufrir calambres intensos en ambas piernas, lo que le impidió desplazarse y la dejó en una posición de riesgo. La escena, que pudo haber tenido un desenlace grave, fue advertida a tiempo.
La rápida reacción de los guardavidas Aldana Gómez y Lautaro Flores fue determinante. Con una intervención precisa, lograron retirar a la mujer del agua. Ya en la orilla, el cuadro se complejizó: la víctima sufrió un ataque de pánico y posteriormente una convulsión, en el marco de una enfermedad preexistente por la cual se encontraba en tratamiento.
Aplicando los protocolos de seguridad, el personal logró estabilizarla física y emocionalmente, mientras se activaba el sistema de emergencias. Minutos después, una ambulancia del servicio 107 realizó la evaluación médica correspondiente. El operativo contó además con la participación de la Policía y grupos de rescate, en un trabajo articulado que permitió resolver una situación delicada sin consecuencias mayores.
El hecho sirve como llamado de atención en plena temporada alta. Los ríos serranos, si bien atractivos, presentan corrientes variables, zonas profundas, piedras resbaladizas y cambios bruscos de temperatura, factores que pueden generar calambres, descompensaciones o accidentes, especialmente en personas mayores o con afecciones previas.
Desde los municipios insisten en algunas recomendaciones clave: respetar las zonas habilitadas, ingresar al agua de manera gradual, evitar hacerlo en soledad, mantenerse hidratado y, ante cualquier malestar, salir inmediatamente del río y avisar a los guardavidas. Su presencia no es decorativa: están entrenados para prevenir y actuar cuando cada segundo cuenta.
La temporada continúa y los balnearios seguirán siendo protagonistas del verano en Traslasierra. Disfrutarlos plenamente implica también asumir que el cuidado propio y el respeto por las normas son parte esencial de una jornada segura. El río ofrece alivio; la prudencia, tranquilidad.

