San ha plantado más de 100 mil tabaquillos en las nacientes de las cuencas hídricas. El proyecto es multiplicar ese número en los próximos años. Están creando un laboratorio que les permitirá ampliar la capacidad de producción de ejemplares.
La falta de vegetación que retenga los suelos en las sierras cordobesas, conspira contra la retención de agua para el nacimiento de los ríos y arroyos serranos, que la proveen del preciado líquido a esta provincia.
En ese marco, los bosques de tabaquillos son apuntados como un factor clave para la forestación en las alturas. Es que son árboles que crecen en quebradas serranas, generalmente cerca de cursos de agua, y sólo a partir de los 1.400 o 1.800 metros de altura.
Desde hace dos décadas varios proyectos de ONG cordobesas buscan reforestar las sierras con esa especie nativa clave.
Con tal finalidad, Juan Manuel Martín y Juan Pablo Moretto crearon años atrás la ONG Bosques de Agua, que tuvo una primera germinación de 5.000 árboles que plantaron luego en las laderas del cerro Champaquí.
Moretto, coordinador del área de producción y plantación, contó al rotativo La Voz que en 2022 llegaron al objetivo de sembrar 100 mil tabaquillos en Pampa de Achala, que es área de reserva natural.
Y desde noviembre de este año, comenzaron con la etapa de plantación en la que se encuentran en este momento: la siembra de 300 mil ejemplares de esos árboles nativos.
Un laboratorio en las sierras
En estos momentos, Bosques de Agua trabaja en el armado de una especie de laboratorio que les permitirá darles a las semillas la temperatura y preparación apropiada en invernadero para luego poder hacer siembra directa sobre la tierra, sin necesidad de perforar la misma.
Según consigna La Voz, la idea surgió luego de contactarse con una organización de España que realiza este método desde hace cuatro años. Se trata de “imitar a la naturaleza”, dijo Moretto.
En el laboratorio se le dará a las semillas las condiciones para que, luego de sembradas, puedan germinar con las primeras lluvias. “Se les agregará una cierta cantidad de capas protectoras y absorbentes de agua para arrojarlas a la tierra y no tener que enterrarlas”, comentó Santiago sobre el proceso.
Las pruebas en el laboratorio comenzarán a realizarse hace un año atrás. “Soñamos en un futuro poder plantar millones de árboles, gracias a este nuevo método que estamos por implementar”, agregó Moretto.
Su trabajo y funcionamiento
El objetivo principal de la organización tiene que ver con “llenar” las Sierras Grandes de Córdoba con árboles nativos. La idea es reforestar lo que con las décadas se fue perdiendo.
Moretto comentó al rotativo que, a diferencia de otros proyectos similares, las personas que forman parte de Bosques de Agua no son voluntarios, ya que cobran por su labor porque les pareció importante que sea tomado como un trabajo, dedicando toda la energía al mismo.
Con respecto al apoyo que tienen para poder realizar todo el proceso que termina en el sembrado, cuentan con el aporte principal de One Tree Planted (ONG de Estados Unidos), también de empresas multinacionales y donaciones de personas particulares.
La producción de árboles la realizan en dos sedes de invernaderos, los primeros están en Umepay (Calamuchita) que cuenta con una superficie de 360 metros cuadrados y los otros están sobre la ruta de las Altas Cumbres, en Pampa de Achala, en La Posta Hotel de Montaña, con una superficie de 600 metros cuadrados.