El Parque Temático “Brochero Santo”, en Villa Cura Brochero, incorporó una nueva experiencia pensada para quienes buscan un espacio de silencio, reflexión y encuentro interior. Se trata de un recorrido de ejercicios espirituales para peregrinos, una propuesta que combina caminata, oración y escucha, inspirada en la espiritualidad ignaciana y en la figura de San José Gabriel del Rosario Brochero.
La iniciativa fue presentada con la bendición de monseñor Ricardo Araya, en un acto realizado en la Capilla “San José Gabriel del Rosario”, dentro del predio “La Providencia”. Allí, ante la comunidad diocesana, el obispo destacó el valor de esta experiencia como un nuevo modo de vivir los ejercicios espirituales, con el propósito de que la vida y el testimonio del Cura Brochero dialoguen con la realidad personal de cada peregrino y ayuden a profundizar la amistad con Jesús.
El recorrido se estructura en diez estaciones, cuyos textos fueron elaborados por el padre Javier Rojas S.J., con musicalización del cantautor Julio Cejas y la locución de Sonia Lescano. Cada estación propone una pausa, una escucha y una consigna, invitando a que la propia vida se transforme en oración. El camino está acompañado por audios y un cuaderno espiritual, pensado para escribir, sentir y rezar a lo largo del trayecto.
Entre los gestos simbólicos que forman parte de la experiencia, se destaca la entrega del cuaderno con la consigna “Brochero camina con vos”. También se invita a percibir la fragancia de una ramita incluida en el material, como signo de la “fragancia de la fe sencilla”, y a encender velas que representan la luz de Cristo que guía el caminar espiritual.
Cada estación cuenta con un código QR que permite acceder al audio correspondiente a través del teléfono celular y auriculares, facilitando una vivencia personal y silenciosa. Los ejercicios pueden realizarse de martes a domingo, en horarios de mañana y de noche, y requieren reserva previa. El recorrido completo demanda algo más de dos horas, aunque está pensado para adaptarse al ritmo de cada persona, con la posibilidad de detenerse, retomar o continuar en otra jornada.
La propuesta se suma al conjunto de experiencias espirituales que consolidan a Villa Cura Brochero como un lugar de peregrinación y encuentro interior. Más que un itinerario físico, el camino invita a una travesía profunda: detenerse, escuchar y dejar que, en cada estación, la fe dialogue con la propia historia.

