Luego varios meses con sequía, que afectó a la producción agropecuaria y el ingreso de divisas, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) advirtió la llegada de lluvias excesivas para este mismo año.
Las precipitaciones ocurrirían en el marco del fenómeno El Niño, que impacta en Sudamérica con mayor intensidad que en otras regiones. Los estudios señalan que la temporada de lluvias ocurriría entre el próximo junio, alcanzando un pico a finales del 2023, hasta el primer semestre del 2024.
Según el organismo, existe un 73% de probabilidades de que se concrete esta situación meteorológica.
Países como Uruguay y Paraguay, junto a la Argentina, se encuentran entre los que registrarían lluvias excesivas, mientras que Brasil, el principal productor mundial de soja, se encuentra en riesgo de afrontar condiciones de sequía.
“En la Argentina este fenómeno podría aliviar el efecto de la sequía en la agricultura que ocasionó tres años consecutivos del evento contrario al El Niño: La Niña”, analizó Oscar Rojas, Oficial de Recursos Naturales de la FAO.
El especialista apuntó que la región central del país soportaría el riesgo de excesos y que «el impacto dependerá de la intensidad de las lluvias”.
Entrevistado en La Nación, recordó que «la acción temprana fortalece la capacidad de supervivencia de las poblaciones en peligro: una prioridad clave en el objetivo estratégico de la FAO es incrementar la resiliencia de los medios de vida ante las amenazas y las crisis”.

