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Las lluvias de octubre: Alivio y desafíos hídricos en Traslasierra

El nivel del Dique La Viña, que aún sigue siendo muy bajo, resalta la importancia de una adecuada gestión hídrica. A pesar de que las lluvias han traído alivio a las zonas afectadas por incendios, la situación sigue siendo crítica, con un considerable margen hasta su capacidad máxima de 100,5 metros.


Las lluvias que comenzaron a caer en Córdoba el lunes y continuaron hasta el miércoles han brindado un respiro a diversas regiones que habían sufrido las devastadoras consecuencias de los incendios. A pesar del alivio que supone la llegada del agua, los datos sobre el milimetraje acumulado revelan una situación variada y, en algunos casos, preocupante.

En varias jurisdicciones de Córdoba, el milimetraje de lluvia ha sido muy dispar, lo que ha generado un impacto desigual en los ecosistemas y comunidades afectadas. Si bien se reportaron crecientes en los ríos, estas se mantuvieron dentro de valores normales, sin llegar a presentar niveles acumulados considerables. En este marco, la situación de los diques en la provincia merece atención, especialmente en Traslasierra.

El Dique La Viña, uno de los principales reservorios hídricos de la provincia, actualmente muestra un nivel de 82,15 metros. A pesar de la lluvia, aún se encuentra por debajo de los 83 metros. Cabe destacar que la cota máxima de este dique es de 100,5 metros, lo que significa que aún queda un margen considerable de 18,35 metros para alcanzar su capacidad máxima.

En Traslasierra, la situación del embalse es dinámica y fluctuará según el ingreso de agua de los ríos circundantes. En este contexto, es importante mencionar que, en la actualidad, se está erogando agua desde el dique, lo que refleja la necesidad de gestionar eficientemente los recursos hídricos en un momento de transición climática.

Aunque las lluvias han sido bienvenidas, la recuperación total de las áreas afectadas por incendios y la gestión adecuada de los recursos hídricos siguen siendo desafíos prioritarios para las autoridades y la comunidad en general. El monitoreo constante y la implementación de medidas adecuadas serán clave para enfrentar los efectos de un clima cada vez más complejo en Córdoba.