El 1 de diciembre de 1976, Jorge Alfredo «Flelo» Reynoso fue secuestrado por la Policía de Villa Dolores. Tras ser herido en una pierna y trasladado en un Torino rojo, «Flelo» fue atendido en el Hospital Regional de la ciudad, sin que se dejara constancia de su atención. Posteriormente, fue llevado al ex Centro Clandestino de Detención La Perla, donde permaneció sin recibir atención médica y fue víctima del terrorismo de Estado. Forma parte de los 30.400 desaparecidos de nuestro país, un hecho que marcó la historia de la democracia y la justicia en Argentina.
A casi 50 años de su secuestro y desaparición, la memoria de «Flelo» sigue viva, gracias al trabajo incansable de su familia, amigos y de quienes buscan que las nuevas generaciones comprendan la importancia de la verdad, la justicia y la memoria. En este contexto, el IPEM 146 «Centenario» de Villa Dolores se convirtió en un espacio de reflexión y homenaje al preceptor. El establecimiento educativo fue el escenario del reciente acto de finalización del mural en honor a Jorge «Flelo» Reynoso, realizado por los estudiantes de 6º año de la institución.
El mural, que retrata a «Flelo» acompañado por flores de «No me olvides», no sólo es un homenaje, sino un símbolo del compromiso de docentes y alumnos con la preservación de la memoria histórica de Argentina. Esta obra se concretó después de que los estudiantes visitaran el ex Centro Clandestino de Detención La Perla, un lugar que marcó la vida del preceptor del IPEM 146 y muchos otros dolorenses que sufrieron el secuestro, la tortura y la desaparición forzada.
Homenaje de estudiantes
Durante la inauguración del mural, estuvieron presentes los estudiantes que trabajaron en su diseño, quienes compartieron su experiencia y reflexionaron sobre la importancia de conocer la historia reciente de nuestro país. En la actividad también estuvo presente Martín, sobrino nieto de Flelo, quien se mostró emocionado por el reconocimiento.
La memoria como pilar
A lo largo del evento, quedó claro que la lucha por la memoria es también una lucha por el futuro de Argentina. «Mientras las nuevas generaciones sigan importándoles estos temas, el país tendrá futuro», afirmó la Comisión de Derechos Humanos por la Memoria, la Verdad y la Justicia, que acompañó la iniciativa. Este mural, como muchos otros actos de homenaje en todo el país, simboliza la resistencia de la memoria frente al olvido y el compromiso de seguir trabajando por la justicia.
Hoy, el IPEM 146 «Centenario» de Villa Dolores se erige como un faro de esperanza, donde los jóvenes aprenden sobre el pasado, como así también se comprometen a construir un futuro basado en la verdad. Con este mural, se demuestra que la memoria no es una cuestión del pasado, sino una herramienta poderosa para forjar un futuro mejor.