▪️ Por: Gabriel Martínez, Lic. en Psicología MP. 9566, especialista en Psicoterapia.
Este 10 de octubre se celebra, como cada año, el Día Mundial de la Salud Mental. El objetivo de esta jornada es generar conciencia acerca de los problemas de salud mental en todo el mundo. “Hacer de la salud mental y del bienestar para todos, una prioridad global” es el lema que propone la Organización Mundial de la Salud para este año.
Para que tengamos una idea general, las cifras calculadas actualmente son de alrededor de unas 1000 millones de personas con un trastorno mental. La ansiedad, el estrés o la depresión, entre muchos otros trastornos, son cada vez más frecuentes en nuestra sociedad, y no podemos seguir ignorando el impacto que estos tienen en nuestro día a día.
Una persona con una enfermedad mental es justamente eso: una persona. Aunque la observación parece obvia, la sociedad suele olvidar algo tan esencial como el trato cálido y humano hacia ellas, desconociendo que quien padece de un diagnóstico también le gusta hacer deporte, tener amigos, estudiar, salir, disfrutar de la vida familiar. Como a vos, como a mí, como a todo el mundo.
La salud mental es un estado de equilibrio psíquico que por diversas situaciones en la vida puede verse afectado ¿Cuándo es necesario buscar ayuda para restablecer el equilibrio? Diversos síntomas se manifiestan antes del inicio de una enfermedad. Es fundamental poder conocer las señales antes de que la situación se cronifique y se agrave. Algunos indicadores son:
- ▪️Presentar cambios en las conductas habituales.
- ▪️Tener de manera prolongada trastornos de sueño como insomnio o dormir demasiado.
- ▪️Aislarse de los demás. Ensimismarse.
- ▪️Estado permanente de insatisfacción. No poder encontrar nada positivo en la propia vida.
- ▪️Dejar de disfrutar las actividades habituales. Sentirse desganado y desinteresado por un tiempo prolongado.
- ▪️Tener un fuerte estado de agotamiento. Sentir muy poca energía o nada en absoluto.
- ▪️No poder concentrarse.
- ▪️Sentir que ya nada le importa. Mostrar una total abulia por todo.
- ▪️Tener un estado de angustia permanente, sin que haya pasado nada en especial.
- ▪️Dificultad para conectar con los demás.
- ▪️Sentirse desesperanzado, vulnerable o indefenso de manera extrema y por un tiempo prolongado.
- ▪️Adicciones. Cualquier tipo de adicción es un trastorno de salud mental y debe ser atendido.
- ▪️Sentirse muy confundido y olvidadizo. Perder la orientación, estar muy desmemoriado, dejar de entender las cosas. Olvidar palabras, nombres. Tener lagunas mentales.
- ▪️Estar excesivamente nervioso o irritable. Sentirse a punto de estallar en cualquier momento.
- ▪️Estar preocupado la mayor parte del tiempo. No poder dejar de pensar en las preocupaciones respecto a posibles situaciones futuras.
Las estrategias de afrontamiento que habitualmente usamos para superar las situaciones, no son infalibles y puede que ya no sean efectivas. Ante estas condiciones es necesario incorporar nuevas herramientas a nuestro bagaje personal para hacer frente a la realidad que nos toca vivir.
NO ESTÁS SOLO Y NO ESTÁ MAL PEDIR AYUDA, POR EL CONTRARIO, ES UN SÍMBOLO DE FORTALEZA.

