El Concejo Deliberante de Villa Dolores dispuso el pase a cuarto intermedio de una rectificación de Presupuesto debido a la ejecución de una auditoría contable para poner luz sobre una serie de gastos “irregulares”.
El Concejo Deliberante de Villa Dolores, presidido por el Dr. Roberto Ribeiro, aprobó días atrás la Resolución 15/23 instando al Tribunal de Cuenta a que realice una auditoría contable externa a la Secretaría de Finanzas del Municipio, a cargo de Juan Pablo Sastre.
El objetivo es poner luz sobre una serie de gastos “irregulares” que efectuó la intendenta Gloria Pereyra, empleados y funcionarios con una tarjeta de crédito Visa que se obtuvo sin la aprobación del parlamento dolorense y en relación a 971 órdenes de pago que no pasaron por el órgano de control correspondiente.
Sobre el particular, el cuerpo parlamentario fue anoticiado en la sesión trigésimo segunda sobre la Resolución 25-2023 del Tribunal de Cuentas, mediante la cual se dispone la realización de la auditoría contable correspondiente y la designación del contador Diego Raúl Lovagnini como auditor contable externo.
La auditoría buscará dilucidar cuál fue el procedimiento de obtención de la tarjeta de crédito y conocer, entre varios puntos, la totalidad de los expedientes de pago de los resúmenes respectivos, sus procedimientos de liquidación, la imputación de los gastos realizados, las órdenes de pago faltantes no remitidas al órgano de control, las órdenes de pago anuladas, la ejecución presupuestaria y las cuentas con saldos con disponibilidad negativa.
En este marco, el cuerpo orgánico comenzó el tratamiento, en segunda lectura y en particular, de un proyecto del Departamento Ejecutivo para la rectificación del Presupuesto 2023. De acuerdo a lo tratado por los ediles, registra un alza de 1.400 millones de pesos, lo que lleva al Presupuesto 2023 de los 3.450 millones originales a 4.850 millones.
En lo que atañe y por decisión unánime, los concejales dispusieron el pase a cuarto intermedio de la iniciativa hasta tanto se proceda a la auditoría contable externa que surge por resoluciones del Concejo Deliberante y del Tribunal de Cuentas.
“Hay 36 cuentas con disponibilidad negativa al día de la fecha, según informa el Tribunal de Cuentas. Casualmente la auditoría contable externa debe informar el estado de la ejecución presupuestaria y de las cuentas con disponibilidad negativa. Es por ello que creemos atinado un cuarto intermedio hasta que el auditor pueda acceder a la documentación para realizar su trabajo. Si nosotros aprobáramos la rectificación presupuestaria, se procedería a compensar las cuentas con disponibilidad negativa y así se entorpecería la tarea del auditor”, explicó Ribeiro.

